En su Cooperativa de Producción Agropecuaria (CPA) Elio Miguel
Valdés, de Melena del Sur, más que abrumar con cifras del 2011,
prefieren reconocer los méritos personales de este hombre que dejó
la mocha hace 15 años para consagrarse a la tracción animal.
Las magníficas condiciones de sus dos animales tienen una
explicación: "a ellos no les falta ni comida, ni agua y pastan en
potreros al concluir la faena diaria a las 11 de la mañana".
Ser boyero es para Obdulio un arte porque debe lograr que "la
yunta te conozca, respondan a tu voz de mando y esté protegida con
aditamentos de calidad".
La formación de este personal, que en Mayabeque promedia más de
60 años de edad, es tan importante como adiestrar los ejemplares.
Por el alto nivel de mecanización de la provincia el uso de los
bueyes no estuvo priorizado, pero al promulgarse el Decreto-Ley 259
ese sistema adquiere una mayor relevancia.
Al cerrar el 2011 laboraban en diferentes faenas solo 4 446
animales, con el grueso ubicado en las cooperativas. Estos
prepararon 21 029 hectáreas, cultivaron 93 152 y transportaron 337
000 toneladas de productos, resultado que debe incrementarse en los
próximos años.
Joel Regueiro López, director de la Empresa Agropecuaria Melena
del Sur, asegura que si se cumplen los planes del programa nacional
elaborado por el Ministerio de la Agricultura, la tracción animal
—como una alternativa económica y viable— continuará en ascenso en
el país.
Es conocido que por esa vía se reduce el uso de equipos, con el
consiguiente ahorro de combustible, piezas y componentes. Además, se
preservan los suelos al sufrir menos la compactación.
Mas se hace imprescindible completar los 10 176 implementos para
uso de la tracción animal necesarios, cuando el parque real es de 8
682.
Rigoberto Roque, presidente de la CPA, afirma que el boyero está
ahora más estimulado económicamente. Obdulio, por ejemplo, recibió
en la liquidación del 2011 más de 2 000 pesos, sin incluir los 40
que promedia diariamente.
Sacar al territorio del injustificado abandono de este sistema
exige condiciones para incrementar la masa, acelerar la doma de 1
000 animales en los 42 centros que deben habilitarse, a tenor de las
posibilidades de cada entidad, para adiestrar y alistar otras 500
yuntas.
Al igual que en el resto del país, en Mayabeque, tras el
diagnóstico que dejó en claro las deficiencias en el desarrollo de
la tracción animal, se hará un "levantamiento" para conocer la
situación real de cada colectivo y la estrategia a seguir.
La insuficiente alimentación, el hurto y sacrificio ilegal de
ganado mayor, la falta de atención veterinaria y de implementos, son
algunas de las causas del déficit que hoy se observa y de las cuales
la provincia de Mayabeque no está exenta.
Datos suministrados por el Centro Nacional de Control Pecuario
aseguran que en el país, según las necesidades estimadas por el
sistema agrícola, existe un déficit superior a los 59 000 animales.
En Mayabeque crean las bases para tener, en fecha no lejana, una
situación favorable.