Obtenido con menos cañas que la prevista a procesar, el alentador
resultado obedece a la eficiencia industrial alcanzada por el
ingenio del municipio santiaguero de San Luis, tras arrancar en
diciembre con las inversiones, las reparaciones, la maquinaria
agrícola y otros recursos, en mejores condiciones que años
anteriores.
"En nuestro caso los destinamos a potenciar un área tan
importante como el abastecimiento de caña fresca al basculador",
precisó el ingeniero Ariel García Ojeda, director de la entidad.
"Fundamentalmente —agregó— construimos una mesa alimentadora
diseñada para preparar el 50 % de la materia prima a procesar, que
al recibir la caña larga del corte manual, trocearla y entregarla
desfibrada directamente al basculador, asegura no menos de un 0,5 %
adicional de rendimiento".
Según Euclides González Cisneros, jefe del área
basculador-molino, mediante esa experiencia iniciada en el occidente
del país, se ha estabilizado el abastecimiento, mejora la extracción
y calidad del jugo, y disminuyen las roturan originadas por las
cañas largas, todo lo cual se traduce en eficiencia fabril.
Junto a las citadas ventajas, Raúl Bandera Cruz, administrador de
la mesa, añadió que además de propiciar la paralización de cuatro
centros de acopio altamente consumidores de electricidad, la
instalación contará con una línea intermedia que ante interrupciones
de la industria posibilitará acumular caña troceada sobre carros
jaulas.
"Hasta el momento, todos los indicadores de eficiencia son
superiores, y esperamos agregar 2 000 toneladas de azúcar por
concepto de mayor rendimiento a las 23 000 comprometidas, cifra que
como justamente nos señaló el compañero José Ramón Machado Ventura,
está lejos del potencial histórico ascendente a 50 000", significó
Ariel García.
En su reciente visita, el Primer Vicepresidente de los Consejos
de Estado y de Ministros planteó que ahora el problema estaba en la
producción cañera, cuyos rendimientos agrícolas de 43 toneladas por
hectárea, imponen sembrar más caña y brindarle la atención que
garanticen las 54 toneladas.
Ante ese imperativo, el colectivo deberá optimizar los recursos
dispuestos para la siembra y la atención cultural a las
plantaciones, pues con todas sus cañas en secano, tanto la
maquinaria agrícola como el fertilizante y los herbicidas deben
emplearse con esmero e inteligencia.
A tono con la integralidad consignada en el redimensionamiento,
en el Paquito Rosales se ha elevado el pago de la tonelada de caña a
los productores, el salario ajustado a los resultados del personal
de la industria, y es mayor la calidad del azúcar destinada al
consumo nacional y para la exportación.
Al pie de la caldera, el jefe del área de generación de vapor,
Raúl Álvarez, destacó igualmente el comportamiento de la energía
entregada al Sistema Eléctrico Nacional, ya que con la reparación
realizada y una nueva planta de agua, se ha estabilizado el aporte
de 400 a 500 kWh generados con la quema del bagazo.
Ahora, acaba de sumarse al Paquito Rosales el coloso provincial
Julio Antonio Mella, que deberá sacarle provecho también a una mesa
alimentadora, y antes del día 20 se espera la entrada en zafra del
América Libre y Dos Ríos, para en conjunto producir más de 100 000
toneladas de azúcar en 128 días de contienda.
"Sabemos que el país espera mucho más de nosotros —reconoció el
ingeniero Aselio Sánchez Cadalso, director de la empresa azucarera
provincial—, y en medio de las transformaciones emprendidas, todo
dependerá de la organización del trabajo, de la disciplina y entrega
de nuestros cuadros y trabajadores agroindustriales".