MOSCÚ, 18 enero.— El jefe del Estado Mayor General ruso, Nikolai
Makarov, denunció hoy el doble rasero de la Organización del Tratado
del Atlántico Norte (OTAN) en el tema de la defensa antimisil,
indicó la prensa capitalina.
Al intervenir en el marco del consejo Rusia-OTAN al nivel de la
dependencia que dirige, el general de ejército señaló desde Bruselas
que Occidente "nos convence de creer en su palabra cuando niega la
amenaza del escudo antimisil europeo para Rusia".
La alianza atlántica se niega a firmar un acuerdo o asumir alguna
obligación jurídica para confirmar que su sombrilla anticoheteril
esta lejos de poner en peligro nuestro potencial de paridad nuclear
y fuerza estratégica, señaló el jefe militar.
Sin embargo, al abordar el tema de las armas convencionales en
Europa nos exigen una obligación jurídica y la realización de
inspecciones a nuestras instalaciones militares para conocer el
estado de las tropas. Acaso no es (ese) un verdadero ejemplo de
doble rasero, se preguntó Makarov.
Por otro lado, aclaró que el escenario libio de aplicación de la
fuerza de ninguna forma puede ser visto como un precedente para
repetirlo en otras ocasiones.
Nos preocupa, apuntó, las consecuencias del conflicto en Libia,
donde desaparecieron o robaron de los arsenales bélicos gran
cantidad de armamentos, incluidos complejos antiaéreos portátiles
que en manos de terroristas son un peligro para la navegación aérea
en el orbe.
Ahora no nos escuchan y continúan con el despliegue del escudo
antimisil y nos obligan a poner en práctica medidas de respuesta,
como las anunciadas el pasado 23 de noviembre por el presidente
ruso, Dmitri Medvedev, señaló.
Todas las disposiciones esbozadas por Medvedev se aplicarán en
caso de ser necesario, afirmó el general de ejército ruso, pero se
buscará la cooperación en la esfera de la defensa antimisil allí
donde sea posible.
Así, el jefe del Estado Mayor ruso se refirió a maniobras
conjuntas por computadoras de los sistemas de defensa antimisil y su
actuación en el teatro de operaciones, aunque ello nada tiene que
ver con la cooperación conjunta en la defensa europea que demanda
Moscú.