La enciclopedia virtual Wikipedia, el sexto sitio electrónico con
más contenidos a nivel mundial y el cineasta estadounidense Michael
Moore, entre otros, bloquearon sus páginas hoy para llamar la
atención a favor de la libertad en Internet.
Wikipedia colgó un cartel donde se lee "Disculpen, estamos
cerrados" en su servicio en idioma inglés y el documentalista
advirtió a sus seguidores - en un fondo negro- "Así es como se
podría ver la red bajo la ley Stop Online Piracy Act (SOPA)", por
aprobarse en el Congreso de Estados Unidos.
Otros como Twitpic y Wordpress también se incluyeron en el
"apagón", pensado para expresar su oposición al proyecto SOPA, que
puede otorgar al Departamento de Justicia estadounidense la
capacidad de sancionar a cualquier sitio online que infrinja la
propiedad intelectual.
Imagina un mundo sin conocimiento libre. Ahora, el Congreso de
EEUU considera una ley que podría dañar la libertad de Internet,
dijo el gigante electrónico citado por el diario digital español
ABC.
Precisó la fuente que durante 24 horas, para crear conciencia,
Wikipedia estará en negro,
Por su parte, Moore publicó una declaración donde cuestiona el
surgimiento de esta ley solo un año después de que la Internet
probara ser un medio eficaz para propagar e incentivar movimientos
sociales en todo el mundo.
Google, el motor de búsqueda utilizado por millones de usuarios,
mantiene sus servicios abiertos, aunque en su página principal se
puede ver una mordaza negra sobre el logo, que enlaza a un texto
sobre la oposición a esta medida y donde pide a los norteamericanos
apoyo para cancelar el proyecto.
Poderosos consorcios como Yahoo!, Facebook, Foursquare, Twitter,
Wikipedia, Google, Amazon, Mozilla, AOL, eBay, PayPal, IAC, LinkedIn
y OpenDNS formaron la plataforma Netcoalition.com, destinada a
intentar paralizar la iniciativa, acción que ha generado un
manifiesto apoyo en la red mundial.
En un comunicado enviado al Congreso estadounidense, esos "megasitios"
vaticinaron que la Ley expondría a "Internet y a las empresas a
nuevas e inciertas amenazas, les privaría de derecho a la acción y
obligaría a controlar sus páginas".
Con esta normativa, estas compañías se verían obligadas a actuar
como censores de contenidos colgados por los usuarios en redes
sociales, si estos son sospechosos de infringir derechos de
propiedad intelectual.