WASHINGTON, 18 enero.— El gobierno de Estados Unidos no confirmó
o negó hoy si la Casa Blanca había presentado a Irán una propuesta
de diálogo directo para resolver tensiones políticas generadas
principalmente por el hostigamiento de Washington a la República
Islámica.
Con anterioridad un legislador iraní reiteró que los líderes del
país persa habían recibido una carta secreta del presidente Barack
Obama, con llamamientos a establecer una mesa de concertación de
criterios.
La Oficina Oval tiene conocimiento de la carta y reafirma que las
puertas continúan abiertas para que Teherán se reincorpore a las
conversaciones internacionales en relación con su programa nuclear,
comentó el secretario de prensa de Obama, Jay Carney.
La posición de Estados Unidos no ha variado, y permanece
disponible para Irán en este mismo día, subrayó Carney, pero sin
aclarar el punto sobre la supuesta propuesta de diálogo directo.
Según las fuentes iraníes, en la misiva la administración Obama
formula una proposición para iniciar pláticas sin intermediarios con
autoridades iraníes y advierte a Teherán sobre la gravedad de un
eventual cierre de la importante ruta petrolera del estrecho de
Ormuz.
Las tensiones políticas bilaterales están relacionadas con el
programa nuclear de Irán, el cual Estados Unidos e Israel califican
como peligroso y un intento de construir armamento con poder
atómico.
Teherán ha refutado consistentemente todas estas acusaciones y
garantiza que sus planes son pacíficos, dirigidos a producir energía
eléctrica y al tratamiento del cáncer a partir de la manipulación de
isótopos.
Hace 20 días el presidente Obama firmó una ley que impone duras
sanciones contra Irán y castiga con la exclusión del sistema
financiero estadounidense a las empresas extranjeras que comercien
con el Banco Central de esa nación de Asia Central.
La resolución pretende perjudicar al principal sector económico
iraní, el petrolero, porque las compañías foráneas que compran
carburante a Teherán deben hacerlo a través de esa entidad bancaria
emisora.