La Unión Europea (UE) analiza aplicar un embargo
petrolero a Irán a partir de julio, pese al llamado de Teherán a los
países miembros del bloque a no someterse a la presión de Estados
Unidos.
Fuentes diplomáticas aseguraron que los ministros de
Relaciones Exteriores de los 27 acordarán posiblemente la próxima
semana la fecha de la entrada en vigor de las sanciones.
Al interior de la UE existen diferencias: los países
más dependientes del crudo iraní defienden el aplazamiento del
embargo, pero otros abogan por su entrada en vigor lo antes posible.
Francia, uno de los promotores de la medida compra
sólo tres por ciento de su petróleo en Irán; sin embargo, para
Italia, España y Grecia, la importación es de 13, 15 y 30 por
ciento, respectivamente.
Irán advirtió a la UE sobre los peligros de seguir
ciegamente las políticas de Washington y afirmó que Estados Unidos
quiere dejar a sus rivales fuera del juego.
Los ciudadanos europeos esperan de sus dirigentes
que tomen de forma independiente decisiones acordes con sus
intereses nacionales, dijo el portavoz del ministerio iraní de
Asuntos Exteriores, Ramin Mehmanparast, citado por la agencia IRNA.
En medio de la crisis financiera en la eurozona, la
imposición de cualquier sanción agravará los problemas y los hundirá
más en la recesión, opinó el representante iraní ante la
Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), Seyyed
Mohammad Ali Khatibi.
Añadió que actualmente ciertas naciones europeas y
compañías petroleras han prohibido compras de crudo de Irán en
contra de su voluntad, debido a la presión de Estados Unidos e
Israel.
Esta medida es sin dudas un suicidio económico para
los países de la UE, dijo Khatibi.
Irán es en la actualidad el segundo productor de la
OPEP y exporta cada día más de dos millones de barriles de crudo,
señaló Prensa Latina.
El gobierno de Teherán advirtió sobre la posibilidad
de cerrar el estrecho de Ormuz, si Estados Unidos y sus aliados
continúan adelante con las sanciones contra sus ventas de crudo.