Los últimos acontecimientos en Latinoamérica demuestran el
aislamiento de Reino Unido en torno a la cuestión de las Malvinas,
aseguró este miércoles Oscar Laborde, representante especial para la
Integración y la Participación Social de la cancillería de
Argentina.
El también dirigente del Frente Transversal Nacional y Popular,
subrayó en entrevista con el diario Página 12 que las naciones del
continente expresan cada vez más su respaldo a la causa argentina en
relación con ese territorio insular, reporta prensa Latina.
Laborde destacó el acompañamiento del Mercado Común del Sur, la
Unión de Naciones Suramericanas y la Comunidad de Estados
Latinoamericanos y Caribeños, en particular los países anglófonos.
Ahí hay evidentemente un avance que va a terminar haciendo sentar
al imperio británico a negociar como lo han resuelto las Naciones
Unidas , aseveró el funcionario.
Resaltó que ese apoyo es resultado del trabajo diplomático, como
la gira que realiza el ministro de Relaciones Exteriores, Héctor
Timerman, por Centroamérica.
En la visita del Ministro a Panamá y Honduras recibió apoyo la
demanda sobre la soberanía de las islas, dijo.
En Panamá, Timerman se reunió con los expresidentes Arístides
Royo y Martín Torrijos, quienes integran un grupo de apoyo a la
cuestión de las Malvinas, y consideran el reclamo argentino como una
causa latinoamericana.
En ese sentido, Laborde destacó el proceso de integración que
vive la región y que tuvo una arrancada el 5 de noviembre de 2005 en
Mar del Plata, cuando se le dijo no al Area de Libre Comercio de las
Américas, iniciativa neoliberal impulsada por Estados Unidos.
Todo indica que la integración se va a profundizar. Los pueblos
están viendo que la integración los beneficia, remarcó.
Las Malvinas (Falklands para Reino Unido), situadas a unas 400
millas marinas de la costa de Argentina, fueron ocupadas por el país
europeo en 1833.
A partir de entonces, esta nación reclama la soberanía del
archipiélago por considerar que tiene derechos geográficos,
históricos y jurídicos sobre él.
El gobierno argentino mantiene su invitación a Londres para, a
través del diálogo, resolver la Cuestión de las Islas Malvinas, como
se denomina al caso denunciado ante la Organización de Naciones
Unidas, desde el nacimiento del organismo multilateral.