Expertos observan con atención una llamarada solar de mediana
intensidad que impactará este miércoles hacia el final del día al
planeta Venus, y mañana llegará a la Tierra, según cálculos del
Laboratorio de Clima Espacial Goddard, de la NASA.
Los especialistas explican que el pasado 16 de enero dos manchas
solares -las 1401 y 1402- estallaron, provocando una erupción solar
y eyección de masa coronal, que afectará de manera directa al
planeta azul, reporta Prensa Latina.
En esta ocasión, la llamarada fue clasificada de tipo C, (se
distinguen como A, B, C, M o X, ésta última es la más potente), y se
espera que el impacto a Venus -carece de escudo magnético- deje
secuelas en la atmósfera, una de las más densas del sistema solar.
Sin embargo, los investigadores consideran que no habrá mayores
consecuencias en el cercano vecino, ni tampoco en la superficie de
la Tierra, donde chocará con su campo magnético y se desviará hacia
los polos.
Para ese día, en la superficie terrestre habrá entonces una mayor
actividad geomagnética y auroras boreales alrededor del círculo
polar ártico, señalan.
El pasado año la actividad solar registrada fue algo intensa, y
los científicos mantienen la atención, ya que un fenómeno violento
de este tipo debe tener lugar para 2012 ó 2013, sin que a pesar de
las numerosas investigaciones en curso se puedan prevenir cada una
de estas erupciones, pues en su mayoría surgen sin mayores avisos.
Hasta el momento la tormenta solar más severa registrada en la
historia ocurrió en 1859, y se lo conoce como la fulguración de
Carrington, o el evento Carrington, la cual causó fallas
electromagnéticas a lo largo de todo el mundo, y aparecieron auroras
en latitudes tan extrañas como el ecuador.