Una eventual agresión a Siria de ninguna forma contará con la
aprobación del Consejo de Seguridad (CS)de la ONU, afirmó este
miércoles el ministro ruso del Exterior, Serguei Lavrov, en una
conferencia con la prensa realizada en Moscú.
Lavrov comentó que existe una línea roja para Rusia y en parte
para China al patrocinar un nuevo proyecto de resolución de la ONU
sobre el país levantino: de ninguna forma ese documento se podrá
interpretar como visto bueno para una acción bélica, reporta Prensa
Latina.
El funcionario aclaró, en el caso de informaciones reseñadas en
Occidente sobre la llegada de un buque con carga sospechosa a puerto
sirio, que su país mantiene relaciones comerciales con apego
estricto a todas las normas internacionales establecidas.
Por ello, para nada vemos la necesidad de explicar algo que está
lejos de violar algún tipo de documento aprobado por el CS, señaló
el diplomático al comentar declaraciones en ese sentido de la
embajadora estadounidense en Naciones Unidas, Susan Rice.
Existen países que aplican sanciones unilaterales contra Siria o
Irán y luego vienen al CS de la ONU a presentar un hecho consumado y
exigir apoyo a esas restricciones que toman por su cuenta y con las
cuales no tenemos obligación alguna, remarcó.
La aplicación de medidas unilaterales rompe el consenso por lo
que si Estados Unidos desea poner en práctica alguna medida
colectiva que lo lleve a discusión al CS, subrayó.
Por otro lado, si desean lanzar una acción bélica contra Siria
será un paso ilegal, pues carecerá de la aprobación del referido
órgano internacional, afirmó en alusión a un posible veto ruso.
Al mismo tiempo, aclaró que el citado borrador de una resolución
sobre Siria subraya el firme propósito de todos de abstenerse de la
injerencia en los asuntos internos de ese estado y de una acción
armada, enfatizó Lavrov.
Países occidentales exigen un documento más duro contra el
gobierno sirio, pero omiten hablar de acciones de grupos armados
contra hospitales y escuelas, así como de los atentados terroristas.
Por qué debemos mantener silencio sobre eso, se preguntó.
Al mismo tiempo, expresó su esperanza en el carácter sincero de
desmentidos de Washington y otras capitales occidentales respecto a
las versiones de que preparan un intervención armada con mercenarios
desde territorio turco y entrenados por asesores norteamericanos.
Lavrov reiteró que en cualquier caso Moscú rechaza el uso de la
fuerza en una región, donde un conflicto puede empezar de una forma,
sin que nadie pueda prever como terminará, hacia donde se extenderá
y la reacción en cadena que ello puede provocar, opinó.