Al menos nueve civiles murieron durante operaciones conjuntas de
la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN)y las fuerzas
de seguridad afganas, informaron este miércoles fuentes oficiales.
El mayor número de víctimas mortales se registró en la provincia
sureña de Kunar, fronteriza con Pakistán, donde seis personas
fallecieron por ataques de helicópteros artillados en la localidad
de Nimroz, reporta Prensa Latina.
Según el jefe regional de la policía, Abdul Jabar Purduli, esas
personas eran "sospechosas", de ayudar a los insurgentes afganos,
aunque familiares de las víctimas desmintieron esa información.
En declaraciones a la agencia afgana AIP, Khalifa Ahmad, aseguró
que las aeronaves militares dispararon y mataron a tres de sus
hermanos y afirmó que ninguno era de los talibanes ni portaban armas
alguna.
Coincidentemente, el ministerio afgano del Interior comunicó que
sus tropas y las Fuerza Internacional de Asistencia para la
Seguridad (ISAF), comandada por la OTAN; abatieron a nueve
insurgentes y capturaron a 23 sospechosos en operaciones militares
realizadas en las últimas 24 horas.
El pasado diciembre, el gobierno afgano expresó su rechazo a las
operaciones nocturnas de la ISAF contra la insurgencia que mata a la
población civil, pero la OTAN afirmó que no detendría ese tipo de
acciones.
La muerte de los miles de civiles afganos constituye uno de los
mayores puntos de fricción entre el Kabul y las tropas
expedicionarias de la OTAN.
Mientras, el nuevo representante especial de la ONU para
Afganistán (UNAMA), el eslovaco Ján Kubis, arribo a esta urbe para
reemplazar al sueco Staffan de Mistura.