Que las sociedades controlen los mercados y no al revés es una
aspiración del movimiento de los Indignados recogida por el Gobierno
del Ecuador y otros progresistas de América Latina, afirmó el
presidente Rafael Correa.
Durante una entrevista con la agencia pública Andes, el
mandatario subrayó que la gente, los Indignados en el mundo, están
cansados de la supremacía del mercado como máxima entelequia que
dirige vidas, personas, propiedades y sociedades, reporta Prensa
Latina.
La sociedad era una mercancía más, agregó, se debía construir en
base a las necesidades del mercado, y no el mercado en base a las
necesidades de la sociedad.
Estimó que uno de los grandes desafíos del siglo XXI está en las
entrañas de la crisis económica, lo cual -dijo- no atacan por
conveniencia, porque lo que buscan es beneficiar al gran capital y
no resolver la crisis.
Como ejemplo de lo anterior, Correa citó la crisis económica en
Europa, donde todos los programas están en función de defender los
intereses de los bancos y el capital financiero, no a los
ciudadanos.
Consideró imposible que en Ecuador se repita hoy una crisis como
la de 1999, cuando se arrasó a la sociedad para beneficiar a unos
cuantos banqueros corruptos, apuntó en referencia a la decisión de
congelar entonces los depósitos ciudadanos para evitar la quiebra
bancaria.
El gobernante coincidió con las palabras del escritor uruguayo
Eduardo Galeano, quien sostuvo que la imparcialidad no existe y el
mundo se divide en indignados e indignos.
En este sentido indicó que la neutralidad no existe y no es malo
que sea así, pues todo ser humano va a tener sus gustos, sus
preferencias, sus inclinaciones. Yo estoy totalmente parcializado,
acotó en alusión a su opción en favor de las mayorías populares.