Washington.— El
Congreso de Estados Unidos atraviesa hoy su etapa de mayor
impopularidad en cuatro décadas y el presidente Barack Obama comenzó
el año electoral con una aprobación menor al 50 %, según sondeos de
opinión pública.
Un 84 % de los ciudadanos consultados por los medios ABC News y
Washington Post desaprobó la gestión parlamentaria del Capitolio, y
entre ellos el 65 % precisó que la rechaza fuertemente.
Con solo un 13 % de respaldo popular y un alto nivel de intenso
criticismo cívico, la rama legislativa norteamericana recibió así su
peor calificación desde 1974.
La mayoría de los encuestados explicaron estar descontentos con
el estancamiento bipartidista.
El mismo sondeo evidenció que Obama entra en el 2012 con un
rating de simpatía de 48 %, que aunque significa una mejoría
respecto al 42 % de octubre último, todavía es una mala señal en el
camino de los comicios generales del 6 de noviembre.
Desde que se comenzaron a recoger estas estadísticas en 1940,
solo otros cuatro presidentes de Estados Unidos han iniciado un año
electoral por debajo del 50 % de popularidad (Lyndon Johnson,
Richard Nixon, Gerald Ford y George H.W. Bush) y todos se quedaron
en un solo mandato ejecutivo.
Obama perderá la reelección porque durante su estancia en la Casa
Blanca el Dow Jones cayó seriamente, la deuda nacional ascendió más
allá de 15 billones de dólares, el desempleo se multiplicó y los
precios de la gasolina repuntaron, comentó un forista en la página
digital de ABC News.
Otro comentarista antiObama asegura que con cifras reales de
desempleo en 14 %, y verdadero nivel de aprobación presidencial en
35 %, el electorado estadounidense seguro votará en noviembre por
otro clon de Ronald Reagan.
El estudio de la cadena noticiosa conservadora y el Post fue
implementado vía telefónica durante la segunda semana de enero,
abarcó a una muestra nacional de mil potenciales votantes y tiene un
margen de error de 3,5 puntos porcentuales.