ATENAS,
17 de enero.— Miles de trabajadores griegos recibieron hoy con
protestas a los expertos del Banco Central Europeo, la Comisión
Europea y el Fondo Monetario Internacional, la llamada troika, que
llegaron al país para evaluar las medidas de austeridad tomadas por
el Gobierno y negociar un nuevo rescate financiero, reporta EFE.
La manifestación, que reunió a cerca de 20 000 personas en el
centro de la ciudad, fue convocada por los principales sindicatos
del país como parte de una jornada de huelga general en la región de
Atenas.
La visita de la troika tiene como objetivo negociar un nuevo
préstamo por valor de 130 000 millones de euros, que el país heleno
considera esencial para evitar la suspensión de pagos de su deuda.
Bajo la supervisión de los organismos acreedores, Grecia ya puso
en marcha una serie de medidas para reducir el déficit público a
costa de los gastos sociales, que van desde la rebaja de los
salarios en el sector privado a la reducción de personal en la
administración, pasando por el aumento de los impuestos.
El paro de este martes tuvo un importante seguimiento entre los
trabajadores de la región de manera general, pese a la presión
ejercida por el gobierno y los empresarios, y en algunos centros de
trabajo fue total, señaló a PL Yorgos Pontikos, dirigente del
sindicato comunista PAME.
Para este miércoles está programada una reunión entre el
Gobierno, los principales sindicatos y las asociaciones patronales
para tratar de consensuar los términos de la reforma laboral exigida
desde Bruselas.