Es difícil ganar en la pelota si los tres elementos del juego (pitcheo,
ofensiva y defensa) no responden. Hoy los guantanameros batean
colectivamente para 266 (lugar 14), lanzan para 5.68 carreras
limpias (puesto 15) y defienden para 973, guarismos distantes de los
que exhiben las novenas que encabezan la tabla de posiciones. Su
average es de 438, con 14 victorias y 18 derrotas.
A ello hay que agregar la pobre conjugación de esos elementos. En
más de una ocasión una buena actuación monticular no ha contado con
el respaldo ofensivo y viceversa; en otras oportunidades los errores
han trastocado la faena de los lanzadores y los bateadores.
¿Cuál ha sido la causa principal de que pitcheo, ofensiva y
defensa hayan tenido un inicio incierto? Buscando la respuesta a esa
pregunta, Granma dialogó con el director del conjunto,
Agustín Lescaille, con Francisco Acosta (preparador físico), Gerardo
Simón (entrenador), Yoenni Southerán (uno de los jugadores líderes)
y con varios directivos del Alto Rendimiento, en particular los
vinculados al béisbol.
Con sus matices hubo consenso en señalar como responsables de los
actuales resultados del elenco, los cambios en su preparación,
variada respecto a años anteriores para buscar que los peloteros
llegasen en mejores condiciones física y deportiva al final de la
temporada. Estos elementos acabaron con las pretensiones de Los
Indios Guerreros del Guaso en las dos últimas Series Nacionales, al
terminar extenuados y hasta lesionados varios de sus jugadores
titulares.
Normalmente, cuando se presenta un slump colectivo, como
el de Guantánamo, la causa ha de estar en la preparación realizada.
En este caso bien intencionada, pero con resultados adversos.
"Desde el inicio de la Serie me sentía flojo, sin fuerza al
golpear la pelota y con lentitud en la realización del swing,
como si estuviera sobrecargado físicamente. Fíjate, que ya han
pasado más de 30 juegos y solo tengo dos jonrones y tres dobles. A
otros les ha pasado lo mismo", afirma Southerán.
Desde hace unos días corregimos el tiro y adecuamos el
entrenamiento a las características de nuestros hombres. Ya en la
subserie con Ciego de Ávila (excepto el choque en que lanzó Vladimir
García) la ofensiva se vio mejor, asevera Agustín Lescaille y añade:
"Todos los equipos, de cualquier deporte, tienen un mal momento y
por ese está pasando el nuestro. Lo mejor es que ha sido al
principio, cuando hay tiempo para la reacción. No tenemos problemas
de disciplina ni de desmotivación y se mantiene la convicción de
luchar por clasificar", acotó el mentor.
Para concretar esas pretensiones es decisivo que sus líderes (Cerce,
Giorvis, Southerán, Vismay e Hinojosa) levanten su rendimiento y el
colectivo juegue mejor técnica y tácticamente, sin tantos errores
mentales. Los guantanameros han ganado los dos primeros partidos a
costa de Pinar del Río, titular nacional, pero aún han de
concentrarse más, pensar y actuar mejor, como expresión de la
preparación física y psicológica, solo así quedará atrás su pobre
arrancada.