SANCTI
SPÍRITUS.— Tras las pesquerías intensivas que impusieron las
circunstancias meteorológicas del 2010, la presa Zaza, considerada
el más importante reservorio de peces de agua dulce en el país,
reporta evidentes signos de recuperación de la biomasa,
comportamiento que los especialistas atribuyen fundamentalmente a la
política racional de captura establecida para el embalse durante el
recién finalizado año y a la permanente vigilancia y control sobre
el mismo.
Miriam Solano Valle, directora en funciones de la Acuicultura en
Sancti Spíritus, explicó a Granma que con vistas a evitar un
desastre sanitario por la escasez de agua, las altas temperaturas de
la época y la sobrepoblación de peces en un espacio reducido, hacia
mediados del 2010 fue necesaria una intensa campaña de pesca en la
Zaza, donde solo en junio se capturaron más de 720 toneladas.
Según la propia fuente, una estrategia de pesca equilibrada
durante el pasado ha permitido la recuperación paulatina de los
peces que ya hoy reportan un peso promedio de entre 1,5 y 2
kilogramos, muy superior a los 800 gramos del 2010, progreso en el
que a su juicio también influye el comportamiento mesurado de la
primavera, sin crecidas de significación a lo largo de todo el
periodo lluvioso.
Las restricciones pesqueras para el mayor embalse del país
—aporta el 86 % de las capturas extensivas de Sancti Spíritus y el
13 % de la nación— no impidieron que la provincia superara las 3 440
toneladas contempladas en su plan técnico económico para el 2011 y
se ratificara como la mayor productora de peces de agua dulce en el
país.
Como es tradicional, el mayor aporte en este monto corresponde a
los ciprínidos (tenca, carpa y amura) que suman el 76 %, seguidos de
la claria y la tilapia, especies que se comercializan en esta
provincia, Villa Clara, La Habana y Ciego de Ávila.