Estados Unidos colocó hoy a Surcorea en una situación difícil al
pedirle que reduzca sus importaciones de petróleo de Irán, del cual
este país adquiere el 10 por ciento de su consumo de crudo, dio a
conocer Prensa Latina.
La solicitud fue hecha por Robert Einhorn, asesor especial del
Departamento de Estado, en encuentro con el vicecanciller Kim Jae-Shin.
El enviado del presidente Barack Obama viajó a esta capital con
la misión de recabar el apoyo de Seúl a las nuevas sanciones
promovidas por Estados Unidos contra la nación acusada por Occidente
de desarrollar un programa nuclear con fines militares y cuyo
carácter pacífico Teherán defiende.
Einhorn reiteró a su interlocutor el mensaje transmitido por su
gobierno a otros: estamos pidiendo a todos nuestros socios que
reduzcan sus compras de crudo y sus transacciones financieras con el
Banco Central de Irán.
Aunque ratificó el compromiso de respaldar las medidas contra ese
último, la parte anfitriona expresó preocupación en cuanto a los
efectos del propuesto recorte en la economía surcoreana.
Según se informó aquí, en 2010 las compras de crudo iraní
representaron el 8,3 por ciento del total adquirido por este país,
tasa que se elevó a 9,6 por ciento en los primeros 11 meses del año
pasado.
Recientemente el secretario estadounidense del Tesoro, Timothy
Geithner, cumplió igual misión en Japón, también en una situación
difícil por su dependencia de las importaciones de petróleo, parte
del cual le llega desde Irán.
A ello se suma su realidad energética luego de la crisis en la
central nuclear de Fukushima-1, provocada por el terremoto y tsunami
de marzo pasado.
Geithner estuvo antes en China, donde los anfitriones reiteraron
el rechazo a las sanciones al defender el diálogo y la negociación
en el mencionado diferendo.