El ministro de Medio Ambiente, Corrado Clini, pidió una
"intervención urgente" para evitar que se derrame el gasóleo que
transportaba la embarcación en uno de los entornos más delicados del
Mediterráneo.
"Toda la zona corre alto peligro", aseveró Clini, tras recordar
que la isla del Giglio —junto a las otras seis que conforman el
archipiélago de Toscana— es una de las áreas más protegidas de
Italia. En 1996 fue declarado el mayor parque marino de Europa y es
un santuario de ballenas, añadió, según AFP.
"El mal tiempo puede complicar la recuperación del carburante.
Este lunes aparecieron las primeras manchas de una película aceitosa
alrededor de la nave", advirtió el titular.
El presidente de la firma naviera Costa Cruceros, Pier Luigi
Foschi, cifró en 93 millones de dólares los daños tras el naufragio
del buque que transportaba 4 229 viajeros, de ellos 3 209 turistas,
en su mayoría italianos, franceses y alemanes.