MADRID, 16 de
enero.— El pasado año 507 740 personas abandonaron el país, de ellas
más de 60 000 españoles, y se prevé que la tendencia negativa entre
las personas que salen y entran se mantenga por lo menos hasta el
año 2020, según datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE),
citados por EFE.
La inmigración de España registró un saldo negativo de 50 090
personas en el 2011, refiere el informe.
Detrás de las cifras publicadas por el INE está la crisis
económica que estalló en el 2008 y ha llevado el desempleo a un
nivel récord de 21,52 %.
No obstante, y a pesar de que el saldo migratorio del conjunto
del país ha registrado una tasa negativa, en algunas provincias como
Alicante, Las Palmas o Tenerife han sido más las personas que han
decidido instalarse que quienes han optado por marcharse. Por el
contrario, las provincias de Barcelona y Madrid registraron los
saldos negativos más elevados de 34 340 y 21 952 personas,
respectivamente.