TEHERÁN, 16 enero.— Fuerzas áreas y navales de Estados Unidos y
sus aliados europeos refuerzan su presencia de forma peligrosa en el
Golfo Pérsico.
El despliegue en la zona alcanzó mayor dimensión tras la
advertencia de Irán de que cerraría el paso de buques por la zona
como respuesta al castigo de Occidente de imponer un embargo al
petróleo iraní si este país persiste en su programa de desarrollo
nuclear con fines pacíficos.
Días atrás fuentes militares estadounidenses informaron sobre la
llamada misión Global Hawk encaminada a monitorear el tráfico
marítimo de la costa iraní y el Estrecho de Ormuz.
Esa fuerza recibió la orden de vigilar el tráfico en esa área
luego que el jefe de la Armada iraní, contraalmirante Habibollah
Sayyari, dijo por televisión que ese tramo marítimo estaba bajo el
control total de Irán y ha sido así durante años.
En respuesta a ello el General del ejército estadounidense Martin
Dempsey, advirtió que Irán tiene la capacidad de bloquear ese paso
por un período de tiempo. Pero tomaremos acciones y reabriremos el
Estrecho.
Irán por su parte destacó hoy que Estados Unidos carece de
capacidad para impedirle cerrar el estratégico Estrecho, al tiempo
que confirmó haber recibido una carta de Washington sobre ese
particular.
El vicejefe de Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas
iraníes, brigadier general Massoud Jazareyi, señaló que con
independencia de la propaganda belicista, los estadounidenses son
incapaces de enfrentarse a las acciones iraníes.
Tal desventaja, según explicó Jazareyi, se da en distintas
esferas, incluido el plan potencial (de Teherán) de cortar el
tránsito por Ormuz, si se ve obligado a tomar esa medida, si se
aplican sanciones a su sector petrolero.
El principal objetivo del país persa en toda la región es reducir
tensiones, y consideró que proteger y garantizar la seguridad en el
Golfo Pérsico está entre las principales políticas defensivas del
país, aseveró el militar.
Empero, dijo, si los intereses nacionales del país se ven
amenazados, las fuerzas armadas utilizarán sus capacidades
defensivas para defender la soberanía.
Días atrás el sitio digital La Voz de Rusia alertó sobre el
desplazamiento hacia la zona del destructor británico Daring y el
portaaviones estadounidense Carl Wilson, donde ya están posicionados
portaviones de combate estadounidenses, encabezado por el buque de
guerra John C.Stennis.
Confirma la propia fuente que los primeros representantes de las
fuerzas navales aparecieron en el Golfo Pérsico tras la advertencia
de Irán de cerrar el Estrecho de Ormuz si Occidente avanzaba en el
bloqueo sobre sus exportaciones petroleras.
Queremos dejar muy claro que Estados Unidos no tolerará el
bloqueo del Estrecho de Ormuz, dijo días atrás el secretario de
Defensa norteamericano, Leon Panetta, y anunció la movilización de
la Quinta Flota basada en Bahrein.
Esa armada está encabezada por el portaaviones Carl Vinson, con
90 aeronaves a bordo, dijo el sitio digital ruso.
A juicio del analista internacional Fernando Bazán, la presencia
de Estados Unidos en la región responde al avance del plan nuclear
iraní, sobre todo después de que Teherán confirmara la producción de
uranio enriquecido hasta el 20 por ciento en una instalación
subterránea.
También sugiere el especialista que Washington responde así a una
demanda de política doméstica", ya que el país está en pleno año
electoral.
El estrecho, cuya área más angosta mide 54 kilómetros, es una vía
de navegación entre aguas territoriales de Irán y Omán.
Por ella transitan cada día unos 13 buques cisternas que
trasladan más de 15 millones de barriles de petróleo, casi un tercio
de los embarques mundiales de carburantes.