Concluida la euforia de toma de posesión, discursos y
reiteraciones de promesas, el Gobierno de Guatemala se apresta a
comenzar hoy sus labores de Estado y administrativas, según
afirmaciones anteriores del presidente Otto Pérez Molina.
Una de las primeras medidas planteadas públicamente por el
flamante mandatario será declarar en emergencia el sistema de salud
para poder tomar medidas urgentes en esa materia, indicó Prensa
Latina.
Sin embargo, mayor prioridad le concederá a sus planes
previamente concebidos y preparados relacionados con la seguridad
ciudadana, eje de sus compromisos durante la campaña electoral: la
formación de cinco fuerzas de tarea.
Estas serán contra extorsiones, el robo de vehículos y los
secuestros, para combatir el narcotráfico y para atacar a la
delincuencia organizada, acerca de las cuales afirmó está todo casi
listo para empezar el trabajo.
Pérez Molina es un exgeneral que aún arrastra dudas sobre su
participación en las violaciones de los derechos humanos de los
guatemaltecos durante el conflicto armado interno, el cual dejó más
de 200 mil muertos incluidos más de 45 mil desaparecidos.
Los analistas persisten en divulgar sus opiniones respecto a la
manera en que el exmilitar, con alta responsabilidad en la fuerza
castrense de entonces, aplicará los planes de lucha contra la
delincuencia, el crimen organizado y el narcotráfico.
Puede ser una excusa, afirman, para extender acciones represivas
a sectores de la sociedad sin participación en la violencia
agobiante en este país, por el solo hecho de oponerse a tal o cual
medida gubernamental.
Sobre todo porque el Presidente le concede un rol preponderante
en esas faenas al Ejército, del cual guardan los ciudadanos un
triste recuerdo al ser imputado por más del 98 por ciento de las
matanzas perpetradas contra la población durante la confrontación.
Pero como dice y reitera, está dispuesto a librar una guerra sin
cuartel contra los causantes de la violencia, en todas sus
manifestaciones, para reducir los índices existentes y dar los
primeros resultados positivos en apenas seis meses de gestión.
Como tercera acción en lo inmediato mencionó la convocatoria a
los sectores de la sociedad interesados en acompañar a su
administración para iniciar las labores en tres grandes pactos:
hambre cero, el fiscal y el de la paz.