El primer ministro ruso, Vladimir Putin, abogó este lunes por una
Rusia fuerte, económicamente estable y modernizada, así como por
eliminar la pobreza, crear una fuerza laboral profesional y una
clase media amplia en este país.
Putin recordó en un articulo publicado en el diario Izvestia que
tuvo el privilegio de llevar a Rusia del colapso y la bancarrota de
la década de 1990 a una situación económica privilegiada en el orbe,
quizás vista como un sueño fantasioso hace apenas una década,
reporta Prensa Latina.
En el referido lapso, los ingresos reales de cuatro de cada cinco
rusos superan los alcanzados en 1989, en la época soviética, 80 por
ciento de ellos posee un alto nivel de consumo, la tenencia de autos
creció en tres veces y la pobreza se redujo en 2,5 veces.
Además, destaca el jefe de Gobierno, en los últimos 10 años se
formó una clase media que en 1998 era de cinco a 10 por ciento de la
población y ahora se sitúa entre 20 y 30 puntos.
El 57 por ciento de los rusos de entre 25 y 35 años posee nivel
superior, mientras 80 de cada 100 entre los 15 y 25 años desean
contar con estudios superiores, destacó el candidato presidencial
por el gobernante partido Rusia Unida.
Asimismo, recuerda que él y su equipo sacaron a Rusia del bache
de una guerra civil, del flagelo del terrorismo, del separatismo,
además de casi duplicar el Producto Interno Bruto y recuperar el
lugar geopolítico de Rusia en el orbe.
De igual forma, Putin considera que quienes desean cambios
drásticos y rápidos, incluidos entre quienes dirigen el Estado,
deben preguntarse que sucederá luego.
Me preocupa que carezcamos de una discusión sobre lo que debemos
hacer fuera del marco de las elecciones y después de éstas.
Considero que ello no responde a los intereses del país, la calidad
de desarrollo de nuestra sociedad y a su nivel de responsabilidad,
opina.
El jefe de Gobierno se refería a manifestaciones multitudinarias
de la oposición que demandaron elecciones limpias y cambios en la
jefatura del país, sin proponer ideas concretas de desarrollo.
Al mismo tiempo, el primer ministro explica que su propuesta de
crear 25 millones de empleos en 20 años es una necesidad imperante.
Se trata, afirma, de 10 millones de trabajadores profesionales
perspectivos que ahora estudian, una cifra similar de obreros en
fábricas obsoletas que será necesario modernizar por completo, y
entre dos y tres millones de profesionales estatales que buscan
trabajo.