Ser joven afroamericano o latino puede resultar peligroso este
miércoles en algunos condados de California, debido al incremento de
la tasa de homicidios de ese sector poblacional en ese estado de la
costa occidental de Estados Unidos.
Una reciente investigación reveló que el homicidio es la causa
principal de muerte de los jóvenes de 10 a 24 años de las
consideradas dos principales minorías en el país en condados rurales
y suburbanos como Monterrey, Alameda y San Joaquín, reporta Prensa
Latina.
los integrantes de esos grupos corren más riesgo de ser
asesinados con un arma de fuego, indicó el estudio del Centro de
Política en Contra de la Violencia.
Si se compara a Estados Unidos con otras naciones desarrolladas,
los jóvenes tienen 42 veces más probabilidades de morir asesinados
principalmente con armas de fuego, destacó la pesquisa.
Estadísticamente, los muchachos en Monterrey tienen más del doble
de probabilidades de morir asesinados que en la ciudad de Los
Ángeles.
La mitad de los homicidios son cometidos por personas extrañas al
fallecido, una tercera parte por un conocido y el resto de muertes
están relacionadas con actividad de pandillas, comentó el diario
californiano La Opinión.
Josh Sugarman, director ejecutivo y coautor del examen, explicó
que existe una relación directa entre la disponibilidad de armas de
fuego en la población y los homicidios.
Según el estudio, el 59 por ciento guarda relación con
actividades de pandillas, datos que revelan que la mayoría de las
muertes no sucedieron mientras se cometía otro delito, sino que ese
era el objetivo, señaló Sugarman.
Las pandillas son un problema en California y este estudio lo
confirma, pero no son el único, indicó el rotativo.
Debe analizarse qué sucede en las diferentes localidades para
buscar soluciones adecuadas a los problemas sociales, pues la
comunidad tiene que involucrarse y ser parte de la solución, aseveró
Sugarman.
Más de cinco mil jóvenes en San Diego, California, la mayoría de
origen hispano, cargan hoy con antecedentes penales por su vínculo
con pandillas y delitos relacionados con el tráfico y consumo de
drogas, destacó el periódico.
El 76 por ciento de quienes presentan cargos están involucrados
con alguna de las 170 bandas que operan en el condado con unos siete
mil 700 miembros, lo cual constituye un problema de seguridad
pública en la zona, indicó recientemente un reporte de la Asociación
de Gobiernos de San Diego.
El hecho de que más menores latinos sean juzgados hoy como
mayores por el sistema judicial californiano muestra la
discriminación contra esa minoría en un territorio donde los
hispanos representan el 38 por ciento de la población.
Datos de la Oficina de Justicia Juvenil y Prevención de la
Delincuencia del Departamento de Justicia, señalan que de 2008 a
2010 el 59,8 por ciento de los sancionados como si fueran adultos
fueron adolescentes latinos, en especial en Los Ángeles.