Una decena de integrantes del movimiento Ocupar Wall Street (OWS)
permanecen este miércoles en el Parque Zuccotti, en el centro de
Manhattan, Nueva York, tras reocupar el sitio donde iniciaron las
protestas de los llamados indignados en Estados Unidos.
La víspera, alrededor de 300 activistas se congregaron en el
lugar al levantarse las barricadas que lo cercaban, reporta Prensa
Latina.
Esta mañana, no obstante, muy pocos permanecían en el lugar
bautizado desde septiembre como Plaza de la Libertad, confirmó la
cadena televisiva CBS News.
Chris O'Donnell, uno de los manifestantes, señaló que tres
personas fueron detenidas por permanecer acostados, mientras la
policía acusó a dos bajo los cargos de resistirse a la detención,
allanamiento e invasión de propiedad.
Si bien el portavoz del Departamento de Policía, Paul Browne,
explicó que las barricadas no eran necesarias, otros medios de
prensa señalan que los propietarios del parque levantaron los
vallados luego que miembros de grupos de derechos civiles exigieron
a la alcaldía un acceso sin restricciones.
El pasado 15 de noviembre, cientos de policías desalojaron a los
indignados en Manhattan y colocaron las vallas para evitar que los
activistas ubicaran sus bolsas de dormir y tiendas de campaña.
Ello no impidió que los manifestantes siguieran celebrando sus
reuniones en los alrededores de la zona, recordó CBS News.
Mark Bray, uno de los organizadores de OWS que presentó una
demanda para derogar el cercado, explicó que los manifestantes no
intentarán montar otra vez un campamento.
El plan es continuar con nuestros eventos para denunciar las
ejecuciones hipotecarias o el alto desempleo, argumentó.
En esta semana, además, la Fiscalía de la urbe retiró los cargos
contra más de 20 personas detenidas en la primera redada del 24 de
septiembre, cuando salieron a las calles alrededor de Union Square y
fueron apresados.
Las acciones cívicas en Estados Unidos cobraron un nuevo rostro
después del 17 de septiembre cuando centenares de personas se
congregaron frente a Wall Street para denunciar las inequidades
existentes en la primera economía del mundo.
Desde entonces el movimiento social se extendió a las principales
ciudades de la nación para criticar las malas condiciones de lo que
ellos llaman el 99 por ciento de la población, en oposición al uno
por ciento de quienes concentran las riquezas del país.
El número de detenidos durante los casi cuatro meses de protestas
sobrepasa los cuatro mil, indica la página digital del movimiento.
Los activistas han enfrentado las bajas temperaturas de los meses
invernales, así como la represión y el desalojo violento de las
autoridades que ha llegado incluso hasta el uso de gas pimienta, a
pesar de que las marchas y concentraciones resultan pacíficas.