Siria ratificó su compromiso de cumplir el acuerdo pactado con la
Liga Árabe y su disposición a afrontar y rechazar cualquier
intromisión en sus asuntos internos, recalcó el canciller Walid al-Moallen
al recibir al jefe de la misión observadora de esa institución.
Los medios nacionales destacan hoy el encuentro anoche entre al-Moallen
y el general sudanés Mohammad Ahmad Mustafa al-Dabi, quien informó
al ministro sobre el trabajo realizado por los observadores que han
visitado decenas de ciudades y poblados de seis de las 14 provincias
del país.
Igualmente, lo puso al día acerca de los resultados tras las dos
primeras semanas de inspección y que fueron presentados el domingo
al Consejo Ministerial de la Liga Árabe, según explicó a la prensa
el vocero de la Cancillería.
Por su parte, al-Moallen manifestó a al-Dabi la disposición de
Damasco de proseguir con el protocolo firmado el pasado 19 de
diciembre, y su voluntad de continuar aportando su cooperación a los
veedores cuyo número ya sobrepasa los 160, aunque el jefe de la
Oficina de Operaciones de esa misión, el diplomático Adnan Issa al-Khoudhir
previó que podría llegar a 200.
El ministro sirio enfatizó la necesidad de que los observadores
realicen su trabajo con objetividad y neutralidad, y aseguró que las
autoridades cumplirán su responsabilidad de brindarles protección y
evitar que alguien obstruya su labor.
A su vez, al-Moallen denunció y rechazó todo acto que atente
contra el trabajo de la misión observadora, con argumento de que el
éxito de su labor será en el mejor interés de Siria y la Liga Árabe.
De acuerdo con Prensa Latina, en los últimos días, en particular
antes de la reunión que sostuvo en El Cairo, Egipto, el Comité
Ministerial Árabe, tanto el ente regional como sus veedores en suelo
sirio fueron blanco de presiones y críticas por parte de centros de
poder de Occidente, en especial Estados Unidos y canales
satelitales.
Incluso, Washington envió a la capital egipcia, a manera de
presión, a su secretario adjunto para Asuntos del Oriente Medio a
fin de asegurar que el liderazgo de la organización árabe no se
saliera del guión trazado contra Damasco, advirtieron medios
diplomáticos.
Al-Moallen denunció los intentos por algunas partes regionales e
internacionales de cuestionar el trabajo de la misión observadora y
socavar a la Liga Árabe, con el claro propósito de transferir el
asunto sirio al Consejo de Seguridad de la ONU con cobertura de
algunos estados árabes.
A la reunión de al-Moallen con al-Dabi asistieron el
vicecanciller y jefe del Comité Nacional para la Cooperación,
Fayssal Mikdad, el ministro adjunto para el Exterior Ahmad Arnous y
el resto de los delegados que acompañan al general sudanés.
La prensa siria resalta este miércoles el llamado del canciller
ruso, Serguei Lavrov, a los observadores árabes a prestar atención a
los destructivos actos que perpetran los grupos armados terroristas,
y no solo en la forma en que las autoridades cumplen sus
obligaciones de defender la seguridad ciudadana y la soberanía de la
nación.
La oposición debe renunciar a esas bandas a fin de poder
establecer un diálogo ampliado acorde con la iniciativa árabe,
expresó Lavrov al secretario general de la Liga Árabe, Nabil al-Arabi,
en conversación telefónica, según reportan aquí los medios. Un
comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia señala que
el canciller y al-Árabe analizaron la situación en Siria con el
objetivo de garantizar la estabilidad y seguridad en el país.
El documento reitera el apoyo de Moscú al trabajo de la misión
observadora, en tanto Lavrov acentuó la necesidad de un fin
inmediato de la violencia en Siria cualquiera que sea su fuente.