La economía de la Eurozona, que reúne a los países vinculados a
la moneda única, se enfrenta a un proceso de desaceleración con
incidencia en el ritmo de crecimiento, informaron hoy fuentes
oficiales.
Según la oficina de estadística comunitaria Eurostat, en el
tercer trimestre del 2011 la expansión promedio fue de apenas el 0,1
por ciento, tras ajustar las estimaciones anteriores que
consideraban un repunte de dos décimas.
De esa forma, el Producto Interno Bruto (PIB) de la Eurozona
mantiene una tendencia a la baja, pues de enero a marzo del 2011
ganó 0,8 por ciento y para el segundo trimestre la expansión quedó
en el 0,2 por ciento.
Para Alemania, organismos especializados de ese país admitieron
que el avance el pasado ejercicio fue del tres por ciento, inferior
al crecimiento registrado en el 2010 (3,7 por ciento).
Incluso, las cifras de Eurostat revelaron signos de contracción
en comparación con el trimestre precedente para países como Bélgica
(0,1 por ciento), Holanda (0,2 por ciento), Italia (0,2 por ciento)
y Eslovenia (0,2 por ciento).
No obstante, para el conjunto de la Unión Europea se mantuvo el
repunte del 0,3 por ciento previsto en las evaluaciones precedentes.
Los problemas de la Eurozona se reflejan además en el
comportamiento de la moneda única, la cual cedió este miércoles
terreno ante el dólar en los mercados cambiarios.
El euro cayó a una paridad de 1,2695 dólares, en reacción a
pronunciamientos de la calificadora Fitch Ratings respecto a la
actuación del Banco Central Europeo en la crisis de la deuda.
Ejecutivos de la mencionada firma manifestaron que el ente emisor
debería elevar las compras de deuda de la Eurozona para apoyar a
Italia y evitar un mayor descenso del euro, advirtió Prensa Latina.