A pesar de una gélida llovizna, cientos de miles de sirios
repletaron hoy la Plaza Omeya, la mayor de Damasco, para ratificar
su apoyo al presidente Bashar al-Assad y a la unidad nacional ante
la hostilidad extranjera.
Capitalinos de todas las edades, pero principalmente jóvenes,
marcharon por avenidas y calles cantando consignas y lemas
patrióticos, y enarbolando banderas sirias y pancartas con la foto
del mandatario.
La masiva concentración tiene lugar después de que ayer al-Assad
se dirigió a la nación, discurso en el cual proyectó ecuanimidad,
firmeza y confianza en un mejor futuro, y aseguró que la victoria
está cerca.
El dignatario afirmó que la campaña anti-siria azuzada por
cientos de medios periodísticos y gobiernos occidentales y árabes ha
fracasado.
Igualmente, condenó los atentados terroristas que han matado y
herido a cientos de personas y causado sensibles daños materiales a
importantes objetivos económicos.
No puede haber espacio para el terrorismo; tendremos mano de
hierro con quienes perpetran tales actos criminales, prometió el
presidente y llamó al pueblo a combatir la violencia pues no es solo
una tarea del gobierno, sino de todo el mundo, enfatizó.
Luego de su alocución transmitida por todos los canales de la
televisión local, la gente salió a las calles de las principales
ciudades y poblados del país para expresar su apoyo, reportaron los
medios nacionales.
En Damasco, caravanas de vehículos con entusiastas jóvenes, de
los dos sexos, recorrían la ciudad con banderas y fotos de al-Assad.
Los medios occidentales y árabes dedicados a atacar a Siria por
lo general silencian, ignoran o restan importancia a estas
multitudinarias manifestaciones de respaldo al gobierno y a la
unidad nacional.
Se suceden cuando unos 160 observadores de la Liga Árabe
inspeccionan el país y las autoridades han concedido visas y
permisos de trabajo a numerosos periodistas extranjeros para que
aprecien la realidad nacional.
Gran júbilo se apreciaba en la concentración en la Plaza Omeya
donde desde una tribuna improvisada músicos y agrupaciones
interpretaban canciones patrióticas coreadas por los participantes
que bailaban en grupos tomados de las manos, sin ni siquiera
conocerse e invitaban a todos los que estaban a su alrededor a
sumarse.
Una enorme bandera siria de al menos 150 metros de largo era
alzada en puños por la plaza.
Sitios céntricos de otras urbes son también hoy escenarios de
expresiones populares similares, reportó Prensa Latina.
La víspera, tuvieron lugar en Raqqa, Sweida, Aleppo, Hama,
Tartous, Lattakia, entre otras localidades.
Citado el martes por la agencia de noticias SANA, el presidente
de la Cámara de Comercio de Aleppo, Hassan Zaido, dijo que en su
discurso el presidente esbozó el pasado, presente y proyectó el
futuro de lo que acontece en Siria, además de abordar los avances en
el proceso de reformas integrales.
Un joven doctor confió que él no está con ningún partido, pero
como un sirio más considera que el presidente Bashar al-Assad merece
otra oportunidad de seguir al frente del país, pues desde los
últimos cuatro meses las cosas se están haciendo mejor en Siria.
Han sido designados -agregó- nuevos dirigentes, ministros
accesibles, abiertos a escuchar propuestas, educados, con quienes se
puede conversar, comentó el galeno, quien confía en que las reformas
que se aplican harán de Siria un mejor país.
El programa incluye la redacción de una nueva Constitución,
apertura política a nuevos partidos, elecciones locales y
legislativas universales y secretas, una actualización económica y
cambios en la política de información con el objetivo de convertir a
la prensa estatal en una de carácter social.