Un juez investiga hoy las cuentas de la campaña que llevó a
Nicolás Sarkozy a la presidencia francesa en 2007, para descubrir si
el político recibió dinero de la multimillonaria y heredera de
L'Oréal, Liliane Bettencourt.
Según reveló el diario Sud-Ouest, el magistrado Jean-Michel
Gentil ordenó que se le transfiera a Burdeos toda la documentación
donde se detallan los gastos e ingresos de la candidatura de Sarkozy.
Gentil debe buscar si hay huellas de entregas en metálico o en
cheques superiores a lo autorizado para el dirigente político.
En 2010, Claire Thibout, contable de Bettencourt, declaró a la
policía que la multimillonaria había financiado durante años a
Sarkozy y a su partido, la Unión por un Movimiento Popular.
Según Thibout, las entregas se realizaban en el palacete de
Bettencourt en la ciudad de Neuilly-sur-Seine, de la que Sarkozy fue
alcalde.
Sin embargo, un día después de estas declaraciones la contable se
retractó y Sarkozy siempre negó la existencia de esas entregas.
Según reporte de Prensa Latina, la noticia sobre la investigación
de las cuentas del presidente, de la que se hacen eco este miércoles
los diarios franceses, revive el caso Bettencourt.
El problema comenzó como una disputa entre la mujer más rica de
Francia y su hija, y ha devenido en un escándalo donde están
implicados desde mayordomos, contables hasta políticos.