PARÍS, 10 de enero.— Francia expulsó a más inmigrantes ilegales el
año pasado que en cualquier otra época, anunció este martes el
gobierno de Nicolas Sarkozy en un intento por captar votos de los
sectores antiinmigrantes de cara a las próximas elecciones
presidenciales, reporta AP.
El ministro del Interior galo, Claude Gueant, aseguró que las
autoridades repatriaron en el 2011 a 32 912 personas que residían
ilegalmente en el país, un aumento del 17,5 % en relación con el
2010.
Sarkozy —quien se espera opte por un segundo mandato en las
elecciones del 22 de abril próximo— pretende expulsar este año a
miles de extranjeros más y subir la cifra total hasta 35 mil, afirmó
Gueant.
El Ministro también dio a conocer que el Gobierno quiere limitar
los permisos de entrada de extranjeros a 150 mil anuales luego de
entregar más de 182 mil el pasado año, cuando disminuyeron un 3,6 %
en términos globales frente al 2010, con un bajón del 26 % de las
llegadas para trabajar y del 14 % por motivos familiares, agrega
EFE.
Las declaraciones del gobernante partido conservador llegan en
medio de una dura campaña electoral frente al Partido Socialista,
que defiende las regularizaciones masivas de residentes ilegales y
el derecho de estos a votar en las elecciones locales.
Actualmente se calcula que en Francia viven unos tres millones de
extranjeros en situación regular. En el 2009, el último ejercicio
del que existen cifras completas, de los 2 millones 908 mil
extranjeros, 2 millones 350 mil procedían de países que no
pertenecen a la Unión Europea.