El jefe del Ejército de Nicaragua, general Julio
César Avilés, desmintió hoy la supuesta actividad en el país de
grupos armados con intenciones políticas, frente a rumores
propalados por la prensa local e internacional.
Consultado por los periodistas, tras la sesión
constitutiva del Parlamento, Avilés aseguró que se trata de
delincuentes comunes y el caso está en manos de la Policía Nacional,
en coordinación con sus homólogos de Honduras, donde al parecer
buscó refugio uno de los cabecillas de la banda.
Medios de comunicación, con línea editorial adversa
al gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional, difunden
noticias sobre una agrupación armada, a la cual atribuyen incidentes
vinculados con el proceso electoral en curso.
El general aseguró que tales reportes son
especulaciones y la insistencia en el tema denota la intensión de
distorsionar la realidad, pues los hechos obedecen a grupos aislados
que han cometido asaltos, robo de ganado y extorsiones, entre otros
delitos.
Quienes quieren darle motivación política a esas
actividades no contribuyen a difundir la verdad sobre Nicaragua,
dijo el jefe militar quien también desmintió la supuesta
organización permanente de los malhechores y la elevada composición
que le atribuyen espacios mediáticos.
Son personas, con aparente vida normal, que en
determinados momentos se unen para robar en áreas rurales, indicó
Avilés al referirse al caso, en el cual sobresalen cabecillas como
Santos Guadalupe Joyas Borge, conocido como "comandante Pablo
Negro", informó PL.