Más de cuatro millones de niños haitianos tienen opciones
limitadas para su supervivencia, desarrollo y protección, denunció
este lunes la Unicef, previo a cumplirse dos años del terremoto que
asoló el país en enero de 2010.
De acuerdo con un documento elaborado por la agencia de Naciones
Unidas para la Infancia, aunque se perciben ciertos avances en la
atención a los menores, su situación es todavía preocupante, reporta
Prensa Latina.
El país sigue en una situación frágil, acosado por la pobreza
crónica y el subdesarrollo, sus débiles instituciones dejan a los
niños vulnerables ante cambios bruscos y desastres, aseguró la
representante de Unicef en Haití, Fran oise Gruloos-Ackermans.
No obstante, de acuerdo con el texto, existen evidencias de
pequeños logros en la atención a la infancia, entre los que señala
que más de 750 mil niños volvieron a la escuela, y más 15 mil con
desnutrición recibieron asistencia con programas de alimentación
terapéutica.
El informe indica además que en el área de protección infantil,
un "gran paso" fue el reforzamiento del marco legal para los niños
que viven en instituciones caritativas, así como la firma del
Convenio de la Haya sobre Adopción Internacional.
Asimismo el documento llama a la comunidad internacional a
cumplir las promesas de ayuda realizadas a esta nación a raíz el
sismo, que todavía permanecen incumplidas.
El 12 de enero de 2010 un terremoto de 7,0 grados en la escala de
Richter mató a más de 300 mil personas y dejó casi dos millones de
damnificados en esta capital y su periferia.
Dos años después, aún queda por remover más de la mitad de los
escombros y unos 580 mil haitianos viven en las carpas de los
campamentos para refugiados.