Nicaragua precisa una cruzada nacional para mejorar la calidad
educación, estimó el presidente del Consejo Nacional de
Universidades (CNU), Telémaco Talavera, tras la suspensión de la
mayoría de los bachilleres en las pruebas de ingreso a la enseñanza
superior.
En declaraciones citadas hoy por El Nuevo Diario, el también
Rector de la Universidad Nacional Agraria (UNA) dijo que en la lucha
contra la baja calidad de la formación docente deberían participar
el sector público, la empresa privada, los organismos
internacionales y todos los subsistemas educativos.
De acuerdo con Prensa Latina, Talavera destacó que un plan
integral implementado hace cinco años tuvo sus primeros frutos en
enero de 2008, cuando en los exámenes de ingreso a las
universidades, se pasó del dos al 10 por ciento de aprobados en
Matemáticas, y un año después aumentó al 12 por ciento.
Esta valiosa experiencia se cortó en 2010, con la salida del
entonces ministro de Educación, Miguel De Castilla, pero fue
retomada en 2011, lo cual permitió que los alumnos aprobados en
Matemáticas pasaran del tres al cinco por ciento, relató.
El rector de la UNA insistió en que el cinco por ciento está muy
lejos del 25 trazado como meta desde el inicio del plan antes
mencionado, que tenía entre sus objetivos retomar el examen oral y
público practicado a los bachilleres en los años 60 del siglo XX.
Según el presidente del CNU, para mejorar la calidad educativa en
Nicaragua resulta importante que cualquier programa esté más allá de
cualquier gobierno o sistema político, es decir, que tenga
continuidad indistintamente de quién esté al frente de las
instituciones.
Además se necesita articular todos los subsistemas educativos,
desde la primaria hasta la universidad, pasando por la secundaría y
la educación técnica, enfatizó.
A criterio de Talavera, también resulta importante la
articulación del currículum escolar, que pasa por la formación del
docente de primaria y secundaria.