El expresidente Pervez Musharraf anunció que regresará a Pakistán
entre el 27 y 30 próximos pese a las amenazas de arresto que penden
sobre él, con vistas a hacer campaña para las elecciones del 2013.
Hay gente que está intentando asustarme, pero ignoran que no soy
de los que se asustan, señaló el exgobernante militar en una
videoconferencia transmitida desde Dubái y que fue presenciada por
unos ocho mil seguidores en Karachi, la segunda ciudad en
importancia del país.
Medios de prensa locales también refieren hoy que el fiscal jefe
de la Agencia Federal de Investigaciones (FIA), Chaudhry Zulfiqar
Ali, advirtió que Musharraf es un fugitivo declarado y será detenido
en cuanto llegue al país por su implicación en el asesinato de la
exprimera ministra Benazir Bhutto, en 2007.
No es necesaria ni siquiera una orden para arrestarlo, dijo Ali.
Desde su autoexilio, compartido entre Dubái y Londres, el general
aseguró empero que he peleado guerras y no me asusta el peligro.
El anunciado retorno de Musharraf coincide con una crisis
política desatada por las revelaciones sobre un memorando secreto en
que se pedía ayuda a Estados Unidos ante un eventual golpe de Estado
tras el asesinato del líder de la red Al Qaeda, Osama bin Laden, en
mayo del 2011.
En octubre pasado, un influyente ciudadano norteamericano de
origen pakistaní, Mansoor Ijaz, publicó en el diario The Financial
Times un artículo según el cual había servido de intermediario para
entregar el mensaje al almirante Mike Mullen, a la sazón jefe del
Estado Mayor Conjunto.
Ijaz aseguró haber recibido el memo de manos del entonces
embajador de Pakistán en Washington, Hussain Haqqani (quien después
renunció debido al escándalo) y dejó entrever que en el asunto
estaban implicados los máximos dirigentes de la nación surasiática,
sobre todo el presidente Asif Ali Zardari.
Musharraf tiene planeado presentar su candidatura por la Liga
Musulmana de Todo Pakistán en los comicios del 2013, aunque estos
quizás se anticipen y tengan lugar este año.
Estoy viviendo cómodamente en el extranjero y no tengo problemas,
pero voy reencontrarme con el pueblo pakistaní porque este es un
momento de cambio. La gente está harta de las viejas caras,
manifestó.
Musharraf era presidente cuando el asesinato de Benazir Bhutto,
perpetrado el 27 de diciembre del 2007 mediante un atentado suicida
con bomba poco después de participar en un mitin electoral en la
norteña ciudad de Rawalpindi.
El año pasado, la FIA detuvo, bajo los cargos de negligencia en
el desempeño de sus funciones respecto a la seguridad de Bhutto, a
Khurram Shahzad y Saud Aziz, a la sazón superintendente y jefe de la
policía de Rawalpindi, respectivamente. Se dice que ambos actuaban
bajo las órdenes de Musharraf.
Esa es una entre las numerosas acusaciones legales y penales al
exgobernante, quien renunció en agosto de 2008, reportó Prensa
Latina.