La canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés,
Nicolás Sarkozy, buscarán hoy aquí unificar criterios sobre el nuevo
tratado de la Unión Europea (UE), con vistas a la cumbre del bloque,
prevista para este mes.
Sarkozy llegó aquí en una visita de trabajo dedicada a la
preparación del próximo Consejo Europeo, programado para celebrarse
el próximo 30 de enero, en Bruselas.
Ambos dignatarios elaborarán propuestas para dar forma al pacto,
que debe estar listo en marzo venidero, con el objetivo de salvar el
euro ante la crisis de la deuda soberana vigente en la zona.
El documento, promovido por Merkel y Sarkozy, recibió en
diciembre pasado el respaldo de todos los países europeos, excepto
de Reino Unido, cuyo primer ministro David Cameron lo vetó por
considerarlo carente de garantías para proteger los intereses
británicos.
Ese tratado propone un mayor rigor fiscal y multas automáticas
para los Estados miembros de la UE que alcancen un déficit por
encima del tres por ciento del Producto Interno Bruto.
Asimismo otorga poderes a la Comisión Europea para pedir
modificaciones en los presupuestos nacionales de los países con
problemas.
Se espera que Merkel y Sarkozy también analicen la posible
aplicación en Europa de un impuesto a las transacciones financieras,
conocido como Tasa Tobin, indicó Prensa Latina.
La víspera, el primer ministro británico dijo que objetará la
introducción de ese gravamen en la zona porque traería como
consecuencia la pérdida de empleos y una fuerte reducción de
ganancias.
"Si los franceses quieren seguir adelante con esa idea en su
propio país, son libres de hacerlo, pero la idea de un nuevo
impuesto que solo se aplique en determinados lugares no me parece
inteligente y la vetaré", dijo en entrevista con la cadena británica
BBC.
Cameron responde así a la iniciativa de Sarkozy, quien también
anunció su intención de enviar un proyecto de ley a la Asamblea
Nacional para implementar la Tasa Tobin este año.