La
rumba y, en general, las expresiones folclóricas de origen africano
en Cuba, sufrieron la pérdida ayer domingo de uno de sus más
representativos exponentes, Gregorio Hernández Ríos, El Goyo,
fallecido a los 75 años de edad, en la capital del país, a
consecuencia de una afección cerebrovascular.
Fundador del Conjunto Folclórico Nacional, animador de numerosos
proyectos rumberos y de rescate y promoción de las músicas de
procedencia yoruba y bantú, el Goyo, además de ser un excelente
percusionista, cantor y bailador, se distinguió por una intensa
actividad docente en el Instituto Superior de Arte y otros centros
de la enseñanza artística en Cuba y el exterior.
Participó en varias producciones discográficas como The spirit
of Havana, junto a la canadiense Jane Bunnet, y el segundo
volumen del disco La rumba soy yo. Con sentimiento Manana,
de Bis Muswic.
Una de sus más importantes contribuciones en ese campo fue el
álbum La rumba es cubana. Su historia, del sello
Unicornio, nominado al Premio Cubadisco 2003 en la categoría de
música folclórica.