Al menos 300 personas resultaron heridas y otras 19 detenidas en
esta ciudad nigeriana tras la represión policial a las protestas por
la supresión del subsidio a los combustibles.
Los gremios nigerianos advirtieron a la dirección del país que de
mantener la medida, emitida el 1 de enero, convocarían a un paro
general y organizarían protestas en todos los sectores del país.
Durante la represión unos 300 manifestantes resultaron heridos
como consecuencia de los gases lacrimógenos lanzados por los
uniformados, en tanto casi una veintena fue arrestada, denunciaron
los sindicatos.
A juicio de los organizadores de la protesta la policía actuó con
violencia injustificada ante una manifestación pacífica.
Para la población nigeriana, la mayor del continente con 160
millones de habitantes, los subsidios al combustible constituyen el
único beneficio que reciben como mayor productor del petróleo del
continente africano.
Desde octubre pasado el presidente nigeriano, Goodluck Jonathan,
anunció para este mes la suspensión gradual de subsidios a los
combustibles con el interés, según dijo, de favorecer algunos
sectores económicos y sociales.
Las dos agrupaciones gremiales más importantes del país africano
el Nigeria Labour Congress y el Congreso de Sindicatos expresaron su
desacuerdo con la medida gubernamental, informó