Fuerzas de la policía paraguaya desalojaron hoy a familias
indígenas Ava Guaraní que por seis meses acamparon en la céntrica
Plaza Uruguaya, en esta capital.
Los agentes disponían de una orden judicial desde la semana
pasada cumplieron este jueves en medio de fuertes tensiones y sin
llegar a la violencia contra los originarios, quienes desalojaron el
lugar sin mayores inconvenientes. Trascendidos periodísticos dieron
cuenta que el líder de los ocupantes, el cacique Panta Piris, fue
detenido y puesto a la disposición de la fiscalía al no acatar la
orden judicial.
Las familias indígenas fueron ubicadas en un área de la Primera
División de Infantería en espera de la solución a sus demandas, que
incluye la compra de unas siete mil hectáreas en una localidad del
departamento de San Pedro, 348 kilómetros al noreste de esta
capital.
El Partido Comunista de Paraguay llamó ayer a resolver esta
situación mediante negociaciones de lo que calificó de grave
conflicto, señaló Prensa Latina.
La organización política expresó en un comunicado que lo ocurrido
allí es "un nudo de contradicciones a punto de estallar".
El texto señaló que "la presencia en el lugar de los hermanos
indígenas revive un antiguo problema que hunde sus raíces en la
historia de nuestra patria".
Los comunistas plantearon que el derecho a la vida y la
integridad física están en juego en estos momentos y estimaron que
el derecho a la vida está por encima del derecho a la propiedad, sea
pública o privada.
Advirtieron en ese sentido que esos principios "no pueden ser
suprimidos por ningún motivo y menos con pretextos".
Entendemos que la situación exige atención mucho más permanente y
responsable por parte del Gobierno, las fuerzas democráticas y
populares, manifestó la agrupación comunista.