Siria liberó hoy a otros 552 ciudadanos implicados en los
disturbios registrados en el país durante los últimos nueve meses,
que no cometieron delitos violentos o de sangre, aclaró el gobierno.
Con ese grupo, suman tres mil 952 los excarcelados en
cumplimiento del acuerdo pactado con la Liga Árabe (LPA), indicó
Prensa Latina.
Desde que arribaron a suelo sirio los observadores de la LPA hace
dos semanas fueron puesto en libertad mil 207 detenidos: 755 el 28
de diciembre y ahora este grupo de 552.
El 30 de noviembre se les permitió salir libres de cargo a 912; a
mil 180 el 15 de ese mes, y a 553 el día 5, a apenas 72 horas
después que Damasco firmó el acuerdo con en ente panárabe.
Las autoridades sirias han venido cumpliendo con lo estipulado en
ese pacto, pese a las presiones y la continuidad de la campaña
política y mediática encaminada a derrocar a la administración del
presidente Bashar al-Assad.
Como parte de lo acordado, el sábado llegarán a Damasco
periodistas de unos 20 medios con permiso especial durante varios
días para reportar sobre la situación en el país.
La agencia de noticias SANA divulga aquí que el representante
permanente de Egipto ante la Liga Árabe, Afifi Abdul Wahad, rechazó
cualquier tipo de interferencia extranjera en los asuntos sirios.
La fuente se hizo eco de una declaración en la que Abdul Wahab
define que Egipto apoya el consenso árabe de resolver la crisis en
Siria, como lo confirmó con anterioridad el canciller Mohamed Kamel
Amr, quien además rechazó el recurso de la intervención militar.
El ministro abogó por una salida pacífica basada en el diálogo
bajo el auspicio de la LPA y dijo que la prioridad de la diplomacia
egipcia es evitar el derramamiento de sangre y terminar la
violencia, al tiempo que se preserve la unidad nacional y la
soberanía del pueblo sirio.
Recordó que Egipto participa en la misión observadora con 10
enviados.
Las autoridades sirias informaron hoy que se le dio sepultura a
dos militares y a igual número de policías, muertos en Homs por
grupos armados terroristas.
Por su parte, la agencia de noticias Cham Press difundió la
opinión del periodista checo Karel Kluz de que el llamado Ejército
Sirio de Liberación no está compuesto por presuntos desertores de
las fuerzas sirias, sino por extremistas árabes de la red Al-Qaeda y
la Hermandad Musulmana.
En una investigación publicada en el periódico checo Halo Noviny,
Kluz afirma que esos extremistas están bien entrenados y
organizados, y son infiltrados en suelo sirio a través de las
fronteras de Turquía y el Líbano.
Asevera, como han hecho otros investigadores y medios, que son
financiados y armados por Catar, Arabia Saudita, Israel, junto a
Estados Unidos y otros países miembros de la OTAN.
Esas bandas no solo atacan a las fuerzas militares y de seguridad
y perpetran sabotajes, sino que matan a manifestantes pacíficos con
la intención de facilitarle a varios medios de prensa y ONGs a
describir un cuadro como si fuera el gobierno el responsable por
tales muertes, sostiene el periodista checo.
Kluz señala en su artículo que el Instituto Sueco de Estudios
Estratégicos brindo evidencias de que la denominada oposición siria
en el extranjero está armada y entrenada para convertir el país en
un sangriento campo de batalla.