Al menos 15 muertos y 31 heridos dejaron hoy dos explosiones de
carros bomba en el distrito de Kazimiya, en el noroeste de esta
capital, donde la semana pasada se reportaron atentados y ataques
suicidas.
Fuentes policiales indicaron que las detonaciones ocurrieron a
primera hora del jueves en los barrios bagdadíes de Al-Urouba y Al-Zahraa,
que durante el fin de año fueron sacudidos por acciones violentas
con balance de 70 víctimas mortales y 175 lesionados.
Los incidentes violentos siguieron también a una serie de
deflagraciones causantes de otros cinco muertos y 25 heridos, la
mayoría de ellos civiles, según medios oficiales.
Igualmente, el Comando de Operaciones de Bagdad añadió que nueve
civiles perecieron y 35 más sufrieron daños corporales esta mañana
por dos ataques al hilo y de una motocicleta en el barrio Ciudad
Sadr.
Los artefactos fueron accionados en inmediaciones del hospital
público de ese vecindario, mientras un grupo de trabajadores
aguardaba para ir a sus centros laborales en el área de Camila,
señaló Prensa Latina.
Los sucesos coincidieron con una preocupante crisis política en
Irak a raíz de que el vicepresidente sunnita, Tarek Al-Hashemi, una
figura destacada de la Alianza Al-Iraqiya, liderada por el exprimer
ministro Iyyad Allawi, fue acusado de relación con actos
terroristas.
El jefe de gabinete iraquí, el chiita Nouri Al-Maliki, intenta
arrinconar a Al-Hashemi y a su viceprimer ministro, Saleh Al-Mutraq,
acorde con criterios coincidentes de varias fuentes.