Personalidades dentro y fuera de Siria, así como el pueblo en
ciudades y poblados, prosiguen manifestándose contra la intromisión
extranjera y en apoyo a la unidad nacional y el gobierno del
presidente Bashar al-Assad, reportó Prensa Latina.
En declaraciones a la televisión siria, Ahmet Aday, presidente
del Comité de Ankara del Partido Paz y Democracia de Turquía,
criticó fuertemente a la administración del primer ministro Recep
Tayyip Erdogan por su súbito cambio en la política hacia Damasco, al
cual ahora ataca incisivamente.
Tras considerar que ya ellos tienen muchos problemas que
necesitan ser resueltos, el político opositor opinó que Ankara no
tiene el derecho de interferir en los asuntos de otros países, menos
en una vecina nación amiga.
Aday comentó que en Turquía tienen un régimen, un primer ministro
y un Estado que comete genocidio contra su propio pueblo, por lo que
Erdogan no está en condiciones para hablar sobre Siria, ni acerca de
ningún otro país, especialmente en el mundo islámico.
El dirigente partidista se refirió a la reciente matanza de casi
40 jóvenes que se dirigían en una caravana hacia Irak en busca de
productos de sustento cuando fueron bombardeados por la aviación
turca.
La televisión siria entrevistó a otros ciudadanos del vecino país
y concluyó que crece el rechazo público en Turquía a las políticas
del gobierno del Partido de Justicia y Desarrollo que lidera Erdogan,
a quien cada vez más ven como una herramienta de las agendas de
Occidente en la región.
Por otro lado, la gente del Golán sirio ocupado por Israel
reiteró su compromiso con su madre patria y la unidad de su pueblo,
y denunciaron las manipulaciones para incitar a la animosidad, el
sectarismo y la división, según la televisión siria que también
entrevistó a personas de esa región.
El jeque Ali Ibrahim declaró que toda la población del Golán está
del lado de Siria y su dirigencia, y reiteró que nunca abandonarán
su nacionalidad, el arabismo ni su identidad.
Tawfik Amasha, otro entrevistado, expresó que la gente del Golán
respalda las reformas emprendidas por el presidente al-Assad, y
aseveró que ellos denuncian toda forma de injerencia extranjera y
árabe en los asuntos internos sirios.
Desde la ciudad de Sweida, en el sur de Siria, donde reside una
gran comunidad drusa, el parlamentario Abdullah al-Atrash afirmó que
la unidad del pueblo es fuerte e impenetrable por aquellos que
buscan dividirlo, debilitarlo y desatar el caos.
Advirtió que los adversarios de Siria buscan nuevas formas para
influenciar la vida política en el mundo árabe y en Oriente Medio en
particular, y llamó a quienes agreden al país a abandonar sus
maliciosas y fútiles intenciones.
Por su parte, el jeque Ibrahim Abu Asali se sumó al resto de los
dignatarios de las diversas religiones en esta nación al instar al
pueblo druso a elevar su espíritu y principios patrióticos heredados
de sus ancestros, y no seguir a quienes quieren destruir a Siria, la
madre de todos.
La Plaza Saba Bahrat en el centro de Damasco fue escenario la
víspera de otra multitudinaria manifestación de apoyo a la unidad
nacional, al presidente al-Assad y de rechazo a la interferencia
extranjera y la violencia terrorista.
Concentraciones con objetivo similar tuvieron lugar en otros
lugares, como una sentada por la paz y la buena vecindad frente al
Consulado turco en la populosa ciudad de Aleppo.