Más de 800 trabajadores de la naviera francesa SeaFrance exigen
hoy apoyo económico al gobierno para formar una cooperativa a fin de
mantener a flote su empresa, amenazada con la liquidación total.
La firma, encargada de enlazar el puerto francés de Calais con el
británico de Dover, es propiedad del estatal Sistema Nacional de
Ferrocarriles de Francia (SNFC) y en 2010 sufrió pérdidas por 240
millones de euros que la pusieron al borde del colapso.
En noviembre pasado un tribunal comercial ordenó suspender la
actividad, a menos de encontrarse una oferta para su compra, pero
ante la ausencia de potenciales inversores, este 9 de enero podría
dictaminarse su clausura.
Sus trabajadores, sin embargo, acordaron formar una cooperativa
para mantener a flote los navíos, aunque para ello necesitan del
apoyo económico del gobierno.
Este martes el presidente Nicolás Sarkozy propuso la entrega de
una indemnización extraordinaria a los empleados para que pudiesen
financiar su proyecto.
Los representantes laborales rechazaron este plan porque supone
liquidar SeaFrance y formar otra firma, lo cual implica renegociar
con las autoridades francesas y británicas una nueva concesión, sin
garantías de obtenerla, advirtió Prensa Latina.
El Estado conservaría, además, una parte del fondo comercial, de
la patente y el sistema completo de reservación de carga y
pasajeros, es decir la vinculación con los clientes.
Los trabajadores consideraron irrealizable esta fórmula y
reclaman un compromiso transparente del gobierno para salvar su
fuente de empleo.
El SNFC anunció su disposición de reubicar a una parte de los
empleados de SeaFrance, en caso de ocurrir un dictamen de
liquidación total el próximo lunes.