Estados Unidos dio luz verde hoy al diseño de un nuevo tipo de
reactor nuclear que permitirá construir la primera central atómica
en casi tres décadas, algo que despierta inquietud en la comunidad
científica.
La Comisión de Regulación Nuclear (NRC, por sus siglas en inglés)
anunció este jueves que autorizó a la empresa Westinghouse Electric
Co. a proyectar un nuevo reactor de agua presurizada denominado
AP1000, de mil 100 megawatts de potencia. Una vez construidos, los
artefactos tendrán como destino dos plantas que la compañía
eléctrica Southern Company y SCE G construye en los estados de
Georgia y Carolina del Sur (sureste), donde se prevé emplazar al
menos cuatro reactores, reportó la cadena televisiva MSNBC.
Solo para el proyecto de Georgia, el gobierno del presidente
Barack Obama ofrecerá un préstamo por valor de ocho mil 300 millones
de dólares, como parte de su compromiso para restablecer la
industria nuclear de Estados Unidos, expresó el secretario de
Energía, Steven Chu.
El hecho ocurre en momentos que Washington y varios de sus
aliados occidentales recrudecen presiones contra Irán por
desarrollar un programa nuclear con fines pacíficos, el cual incluye
la construcción de centrales atómicas para generar energía
eléctrica.
Científicos estadounidenses mostraron inmediatamente su
preocupación por la construcción de los nuevos artefactos, mientras
criticaron que el AP1000 posee sistemas de contención menos
robustos, así como menos estructuras para delimitar los niveles de
seguridad de sistemas y componentes, destacó la televisora.
Con la aún poca experiencia sobre cómo funcionarían los reactores
a plena potencia, resulta difícil contar con modelos informáticos
válidos de dichos sistemas de seguridad, lo cual genera
incertidumbres significativas, alertó la fuente.
En Estados Unidos no se construye una central nuclear desde que
entrara en funcionamiento la de River Bend, Luisiana, en 1986.
Diversas fuentes señalan que en la opinión pública estadounidense
todavía pesa el recuerdo del incidente de 1979, cuando se fundió el
interior de un reactor en la planta de Three Mile Island,
Pennsilvania.
Los gestores del prototipo tratan de calmar los temores y
explican que puede soportar impactos de aeronaves sin peligro de
escape de radiación, teniendo como referente los ataques terroristas
del 11 de septiembre 2001 contra las torres gemelas de Nueva York y
el Pentágono.
Aún se mantienen frescas las imágenes del accidente en la central
nuclear de Fukushima, Japón en marzo de este año, tras un terremoto
y posterior tsunami que provocó un aumento del nivel de radiación en
la zona colindante, la fusión parcial de al menos uno de los núcleos
y la fuga de agua radiactiva al mar, informó