Un equipo de arqueólogos sirios logró desenterrar en su cuarta
temporada de excavación una iglesia y un cementerio en Tal Hasaka,
en el nordeste del país, que datan de los inicios de la era
cristiana.
Citado este jueves por varios medios nacionales, Abdul Masih
Baghdo, jefe de la expedición arqueológica, señaló que el templo
tiene un tamaño de 22,5 metros de largo por 14,5 de ancho, y fue
desenterrado al sur de una catedral, la cual también se descubrió
previamente durante el tercer período de excavaciones, reporta
Prensa Latina.
La iglesia fue construida con piedras de basalto y pintada con
yeso, agregó el especialista, quien refirió que el local tiene tres
puertas de acceso.
Sus columnas, también de basalto, son de 1,10 metros de diámetro,
y hallaron en su interior casi intacta una silla hecha con igual
tipo de roca, que estiman perteneció a una importante figura
religiosa.
Los arqueólogos también desenterraron sillas y el altar del
templo. En la parte norte de la catedral encontraron un cementerio
de 18 metros de largo por ocho de ancho. Este camposanto es parte de
un complejo religioso, descubierto con anterioridad en Tal Hasaka.
Historiadores nacionales sostienen que Siria es la cuna del
cristianismo y del islamismo. De hecho, la tumba de Juan Bautista,
quien bautizara a Jesús, se encuentra en el Viejo Damasco.
Prensa Latina visitó la Iglesia de Santa María, en el pequeño
poblado de Kafr Behoum, en el centro de la provincia de Hama, con
unos mil 700 años de existencia.
Construido en el siglo IV, primero fue un templo pagano donde se
rendía culto al Sol, y en la sexta centuria fue convertido en
iglesia cristiana. Todavía está en uso.