Los 15 miembros del Consejo de Seguridad prosiguen este jueves
negociaciones privadas en torno a un proyecto de resolución
presentado hace una semana por Rusia sobre la crisis en Siria.
La celebración de los contactos fue confirmada por el embajador
ruso ante la ONU, Vitaly Churkin, quien este mes desempeña la
presidencia rotativa de ese órgano, reporta Prensa Latina.
El texto elaborado por Moscú y respaldado por China, ambos
miembros permanentes del Consejo de Seguridad junto con Estados
Unidos, Francia y Reino Unido, demanda a todas las partes en Siria a
detener inmediatamente la violencia.
Esa formulación se contrapone a las presiones que realizan
Washington, París y Londres, más Alemania (miembro no permanente),
que reclaman una condena solo contra el gobierno sirio y la
aplicación de sanciones.
La iniciativa rusa saluda el plan de la Liga Árabe para un
arreglo de la crisis y denuncia la continuación de la violencia
proveniente de todas las partes, incluido el uso desproporcionado de
la fuerza por las autoridades sirias.
Además repudia las acciones de elementos extremistas contra
instituciones estatales.
Al mismo tiempo advierte sobre el suministro ilegal de armamento
a grupos armados sirios y llama a países vecinos y otros a adoptar
medidas para evitar esos abastecimientos.
En uno de sus párrafos, el proyecto reafirma el respeto a la
soberanía, independencia e integridad territorial de Siria y el
principio básico de no intervención en asuntos de la jurisdicción
doméstica de cualquier estado .
Al respecto, descarta cualquier intervención exterior en el
conflicto, llama a todos los sectores de la oposición siria a
separarse de los grupos extremistas, aceptar la iniciativa de la
Liga Árabe e involucrarse sin condiciones en un diálogo político con
las autoridades.
En días pasados, el embajador ruso ante la ONU calificó de
contraproducente la aplicación de sanciones contra Siria porque una
medida de ese tipo puede conducir a acciones militares contra Siria,
como ocurrió en el caso de Libia en marzo pasado.
Hace tres días, Churkin reafirmó la validez de una declaración
emitida por la presidencia del Consejo de Seguridad el pasado 3 de
agosto y que pidió el fin inmediato de todo acto de violencia en
Siria.
El documento instó a todas las partes a actuar con la máxima
moderación y a abstenerse de tomar represalias, incluidos ataques
contra instituciones estatales, y ratificó el respeto de la
soberanía, independencia e integridad territorial de Siria.
La solución a la crisis pasa por un proceso político inclusivo y
dirigido por Siria con el objetivo de satisfacer las aspiraciones de
la población y el pleno ejercicio de las libertades fundamentales de
toda su población, incluida la de expresión y reunión pacífica,
indicó.