El Parlamento Francés aprobó una reforma al control de
medicamentos destinada a impedir irregularidades en la circulación
de estos productos, luego del escándalo suscitado aquí por el
fármaco antidiabético Mediator.
El proyecto, presentado por el ministro de Salud, Xavier Bertrand,
busca mayor transparencia en los vínculos entre los profesionales
del sector y las farmacéuticas y facilita los mecanismos para
autorizar o monitorear cualquier medicamento.
Asimismo establece que un médico que alerte a las autoridades
sobre la nocividad de un fármaco, estará protegido contra castigos o
discriminación.
De acuerdo con lo aprobado, la Agencia Francesa para la Seguridad
de los Productos de la Salud, muy criticada por su actuación en el
caso Mediator, será reemplazada por otra entidad con mayores
poderes.
El escándalo desatado por ese fármaco antidiabético estalló hace
varios años, cuando se conoció que entre 500 y dos mil personas
murieron por hipertensión arterial pulmonar y problemas en válvulas
cardíacas causados por ese producto. A pesar de las múltiples
alertas, Mediator fue comercializado durante más de 30 años en
Francia y era consumido por unas cinco millones de personas durante
18 meses como promedio.
Partidos de izquierda representados en el Parlamento consideraron
que la reforma aprobada es insuficiente porque no establece la
posibilidad de que las víctimas de medicamentos nocivos puedan
presentar una querella colectiva, reportó Prensa Latina.