La Asamblea General de la ONU condenó la aplicación de medidas
coercitivas unilaterales, con todos sus efectos extraterritoriales,
por considerarlas un instrumento de presión política o económica
contra cualquier país, dio a conocer Prensa Latina.
El rechazo a ese tipo de acciones está contenido en una
resolución aprobada la víspera por 137 votos a favor y 54 en contra,
sin abstenciones
Entre los sufragios contrarios están Estados Unidos, Israel y la
casi totalidad de los países de la Unión Europea y ninguno de
América Latina y el Caribe ni de África.
El texto lleva el título Derechos humanos y medidas coercitivas
unilaterales y precisa que esas disposiciones tienen el fin de
impedir que los países ejerzan su derecho a determinar libremente su
sistema político, económico y social.
También imposibilitan la realización plena del desarrollo
económico y social por la población de los países afectados,
menoscaban su bienestar y crean obstáculos al pleno disfrute de los
derechos humanos, entre ellos a la salud, la alimentación, la
atención médica y servicios sociales necesarios, agrega.
Asimismo, advierte para que los alimentos y los medicamentos no
sean utilizados como instrumento de presión política.
Más adelante, rechaza el carácter extraterritorial de las medidas
coercitivas unilaterales por amenazar la soberanía de los Estados y
exhorta a no reconocerlas ni aplicarlas y a contrarrestarlas con
decisiones administrativas o legislativas.
La Asamblea General instó a los países que hayan implantado ese
tipo de acciones a revocarlas lo antes posible y reafirmó el derecho
de todos los pueblos a la libre determinación, en virtud del cual
establecen libremente su condición política y persiguen su
desarrollo económico, social y cultural.
Igualmente, recordó que ningún Estado puede aplicar medidas
económicas, políticas ni de otra índole, ni fomentar su empleo, con
el objetivo de coaccionar a otro para obtener la subordinación del
ejercicio de sus derechos soberanos o procurarse ventajas.