Unos 70 académicos, escritores y artistas de América Latina y
Estados Unidos alertaron sobre violencia policial contra las
comunidades mapuche en el sur de Chile.
En carta difundida por el Observatorio Ciudadano del país
suramericano y citada por el sitio Red Diario Digital, intelectuales
de Chile, Bolivia, Perú, Guatemala, México y Estados Unidos pidieron
la intervención del relator de Naciones Unidas para los pueblos
indígenas, James Anaya, reporta Prensa Latina.
"Le solicitamos urgentemente su intervención en tan delicados
conflictos, apuntaron.
En particular la misiva alude a la irrupción reciente de la
policía de Carabineros en la comunidad de Temucuicui, en la región
de La Araucanía: "Estos lamentables operativos policiales han
significado atroces actos de violencia estatal y atropellos a los
derechos humanos contra la población mapuche", señalaron los
firmantes.
La carta denuncia de los académicos tiene lugar además en un
contexto de indignación de los pueblos originarios aquí por el fallo
de la Corte Suprema que dejó bajo régimen de libertad vigilada al
policía confeso de la muerte del comunero mapuche Matías Catrileo en
2008.
El veredicto del máximo tribunal chileno fue calificado de
aberrante por la familia de la víctima.
Se evidencia una vez más que la justicia no es para todos, que el
sistema esta al servicio del poder económico y que los poderes del
Estado permite la impunidad, afirmó Catalina Catrileo, hermana de
Matías.
La Corte rechazó los recursos de casación presentados en contra
de la sentencia de un tribunal militar que condenó al cabo segundo
de Carabineros Walter Ramírez por el delito de violencia innecesaria
con resultado de muerte en el caso del indígena de 23 años.
El 3 de enero de 2008 Matías Catrileo fue baleado por la espalda
durante un enfrentamiento con una unidad de las Fuerzas Especiales
de Carabineros de Chile, cuando participaba en la toma de un terreno
en la Región de la Araucanía.
Un fiscal militar encontró culpable al carabinero que le disparó
y solicitó al tribunal militar una pena de 10 años de cárcel; pero
la Corte Marcial de la ciudad sureña de Valdivia condenó al policía
a tres años y un día con el beneficio de libertad vigilada.