En el acto, organizado por agrupaciones juveniles, sociales y
económicas, los manifestantes rechazaron la injerencia extranjera en
los asuntos internos del país.
El presidente sirio Bashar al Assad ha manifestado en reiteradas
ocasiones que su Gobierno busca velar por la seguridad de los
civiles ante los ataques de grupos armados opositores.
La resolución de la ONU contó con 133 votos a favor, 11 en contra
y 43 abstenciones. Al respecto, el embajador de la nación árabe ante
Naciones Unidas, Bashar Jafari, afirmó que la medida es parte de un
plan que busca desprestigiar su país.
Asimismo, este lunes Siria se comprometió a cooperar con la Liga
Árabe y accedió a permitir que una misión de observadores
supervisara un acuerdo para detener los hechos de violencia que se
puedan originar.
En tal sentido, Al Assad insiste en que la violencia generada en
su país proviene de grupos terroristas y en muchos casos financiados
desde el extranjero.