Arturo "Chico" O´Farrill, trompetista cubano considerado uno de
los grandes del jazz, también compuso música clásica, quizás la
faceta menos conocida del artista.
Creador de monumentos del latin jazz como Suite Manteca y
Carambola, escribió una sinfonía y una Fantasía para clarinete,
entre otras, de las cuales algunas se conocen sólo por
transcripciones, pues no se conservan las partituras, explicó el
pianista Arturo O´Farrill, hijo del afamado arreglista y fundador de
Los Beboppers.
De visita en Cuba a propósito de la XXVII edición del Festival
Internacional Jazz Plaza 2011, Arturo Jr. ofreció hoy una
conferencia titulada "La música clásica de Chico O´Farrill", donde
expuso la importancia del género en las creaciones de su padre.
Chico se sintió atraído por obras de Mozart, Beethoven,
Rachmaninov y Brahms desde pequeño, y muchos de sus elementos los
utilizó para sus piezas del latin jazz, afirmó.
Nunca dejó de estudiar a los clásicos, señaló Arturo, quien
rememoró que en su vejez, con más de 70 años, repasaba a diario los
textos de Haydn.
Chico creó muchísimas obras en las que es posible reconocer la
influencia de autores sinfónicos, como ocurre con su pieza favorita
"Second Afro-Cuban Jazz Suite", la cual tiene referencias a Rimsky
Korsakov y Claude Debussy, acotó Arturo, quien dirige la AfroLatina
Jazz Orchestra.
Esos creadores influyeron en su estilo, que con los años lo
convirtió en uno de los creadores de latin jazz de tono ajustado y
compositor de partituras sutilmente coloreadas, apuntó.
Arturo "Chico" O´Farrill, cubano de nacimiento, desarrolló la
mayor parte de su carrera artística en el extranjero, desde la
década del 40 del pasado siglo, particularmente en México y Estados
Unidos, y falleció en la ciudad de Nueva York a los 79 años, en
2001.