Los esfuerzos del Partido Republicano por modificar el mapa
electoral en Estados Unidos, en perjuicio de los votantes latinos y
de los demócratas, preocupa este miércoles a la Casa Blanca.
Recientemente la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (Lulac),
por sus siglas en inglés) denunció acciones en ese sentido en el
estado de Texas, entre otros lugares donde avanzan normativas
electorales restrictivas y nuevos mapas distritales, que podrían
ayudar a inclinar la balanza a favor de los republicanos, en 2012,
reporta Prensa Latina.
La víspera, el fiscal general Eric Holder lanzó duras
recriminaciones contra los esfuerzos de alejar a la gente de las
urnas y prometió aplicar todo el peso del Departamento de Justicia
para proteger los derechos de los votantes.
Necesitamos sistemas electorales libres de fraudes,
discriminación e influencia partidaria, y que sean más, y no menos,
accesibles a los ciudadanos de este país, dijo Holder, en un
discurso en la Biblioteca Presidencial Lyndon Baines Johnson, en
Austin, Texas.
No obstante, luego de su victoria en los comicios de medio
término de noviembre de 2010, en los cuales triunfaron en la mayoría
de los estados, los republicanos impulsaron acciones en al menos una
docena, que podrían dificultar la participación en los comicios de
millones de electores, según un estudio de la Universidad de Nueva
York.
En las maniobras, que incluyen a estados clave, como Florida y
Ohio, están en juego 171 de los 270 votos del colegio electoral que
elige al Presidente, agrega la investigación.
Por otra parte, unido a las denuncias de Lulac en Texas, el grupo
aseguró que planteará demandas en Nuevo México y Georgia, y pronto
lo hará en Alabama, a partir de que los mapas políticos elaborados
por los republicanos no reflejan el crecimiento de las poblaciones
hispana y negra en esas regiones.
La intervención de Holder ocurrió tras fuertes presiones de
grupos de derechos civiles para que la justicia tome medidas contra
la ola de leyes estatales de identificación de votantes, las que
pueden privar a las minorías de su derecho al voto.
Según el magistrado federal, dos de esos estados, Carolina del
Sur y Texas, necesitan de una pre-autorización del Departamento de
Justicia o de un tribunal, lo que aún no ha sido concedida.
Algunas áreas dominadas por la oposición conservadora impulsan
medidas contra las opciones de votación temprana y la adición de
nuevos procedimientos de registro, mientras que en otros imponen
reglas que podrían hacer más difícil el sufragio para estudiantes
universitarios y personas mayores, señala el diario digital Politico.
Los partidarios de esos proyectos alegan la necesidad de luchar
contra el fraude, aunque muchas veces admiten que buscan desalentar
el voto por parte de grupos específicos, como los estudiantes, que
se inclinan por los demócratas, agrega.
Desde enero, más de una docena de estados han promovido nuevas
medidas de voto. Algunas de estas nuevas leyes están siendo
revisadas por el Departamento de Justicia, sobre la base de nuestras
obligaciones bajo la Ley de Derechos Electorales, aclaró Holder en
su mensaje.
Sin embargo, Barbara Arnwine, del Comité de Abogados por los
Derechos Civiles, lamentó que las autoridades no hacen lo suficiente
para parar estas prácticas.
Los candidatos republicanos superan al presidente, Barack Obama,
en Colorado, La Florida, Iowa, Michigan, Nevada, New Hampshire,
Nuevo México, Carolina del Norte, Ohio, Pennsylvania, Virginia y
Wisconsin, según sondeos, lo que justifica la preocupación del
Gobierno.
Un estudio de Gallup evidenció que en estos estados, también
llamados indecisos, el número de votantes demócratas bajó, mientras
el de sus similares republicanos aumentó desde 2008. Los demócratas
disminuyeron de un 35 por ciento hasta un 30, en tanto los
republicanos subieron cinco puntos.