ATENAS, 13 de diciembre.— Los 30 000 despidos en el sector
público griego parecen no ser suficientes para los acreedores
internacionales, agrupados en la denominada troika, y exigen al
Gobierno recortes laborales de 150 000 trabajadores, destacaron hoy
medios informativos en esta capital, según PL.
Integrada por la Comisión Europea, el FMI y el Banco Central
Europeo, la tríada exige al ministro de Reforma Administrativa,
Dimitris Reppas, el masivo despido para completar una reducción del
30 % de la plantilla estatal, desde el inicio de la crisis hasta el
2015.
Las exigencias también incluyen la derogación normativa sobre los
acuerdos colectivos del ámbito laboral, la reducción de los costes
de la cobertura sanitaria y prestaciones sociales, entre otras
medidas severas de austeridad.
Las nuevas demandas desmienten las previsiones que hizo la
víspera el ministerio de Finanzas griego, el cual, durante una
visita de los delegados de los acreedores internacionales de Grecia,
garantizó que no se van a precisar nuevas medidas de ajuste fiscal,
indicó ANSA.
Al respecto, el primer ministro griego, Lucas Papademos, dejó
claro su compromiso para llevar a la práctica cuanto se le pida
desde Bruselas y reclamó idéntica responsabilidad para el Gobierno
que venga en el futuro, pues el acuerdo con los prestamistas
externos contempla hasta el 2014.